- FEB. 01, 2010 - Foto - Política - EL UNIVERSO
Nueve meses después que el ex jefe de la extinta Unidad de Investigaciones Especiales de la Policía (UIES), Manuel Silva, fue dado de baja, el juez tercero de lo Penal de Pichincha, Magno Borja, lo absolvió de la denuncia en su contra.
El Gobierno acusó al oficial de atentar contra la seguridad interna del Estado al haber entregado información reservada a la Embajada de EE.UU; y junto a otros tres compañeros, fue investigado por mala conducta profesional.
El mando policial le dio la baja por “desertor” al no presentarse en la Policía Judicial de Tungurahua, adonde fue asignado en febrero del 2009 luego de que fracasara un operativo para capturar al ex subsecretario de Gobierno, José Ignacio Chauvin, a quien Silva investigó por supuestos vínculos con la red de narcotráfico de los hermanos Ostaiza, relacionada a las FARC.
Con la absolución del juez, Silva pretende retornar a la institución “para salir con honor y no de la forma que me echaron”. Esta semana presentará un recurso de protección ante la Corte Constitucional.
Para el ex comandante de la Policía, Édgar Vaca, el sobreseimiento significa reconocer la inocencia del oficial, por lo que instó a la institución a reivindicarse “moralmente” y reincorporar a Silva en sus filas. “Esa baja para mí es consecuencia de una venganza de las FARC a través de sus amigos”, dijo y evitó dar nombres porque considera que el país conoce por las publicaciones de los medios.
También resaltó el sobreseimiento del ex director de Operaciones, Juan Sosa, acusado de espiar a jueces y fiscales.
El abogado de Chauvin, Ramiro Román, dijo que le causa indignación el fallo a favor de Silva y pidió a la Fiscalía que lo apele, pues cree que hay suficientes pruebas para acusar al oficial de haber atentado contra la seguridad del Estado.
El ministro de Seguridad Interna y Externa, Miguel Carvajal, prefirió no pronunciarse, porque dijo que no tiene conocimiento de las sentencias.
Édgar Vaca
ex comandante de la policía
“En esos casos existe una persecución... El Gobierno no debe perseguir ni debilitar a la Policía”.