- ENE. 11, 2010 - Foto - Gente - EL UNIVERSO
‘El padre de la guitarra clásica’, Carlos Bonilla Chávez, murió ayer a los 86 años. Sus restos fueron velados en el local de la Orquesta Sinfónica Nacional y hoy en la mañana serán llevados al Salón de la Ciudad, para un homenaje póstumo.
Familiares y representantes de la música despiden al maestro quiteño recordado por Atahualpa, Pregón al albazo y Vida de mi vida y otras composiciones.
Hermano del también músico Héctor Bonilla y padre de seis hijos artistas, además es recordado por la ayuda que dio a los demás, dijo Yolanda Granja, su amiga y presidenta de la Asociación Femenina de la Paz, dedicada a obras benéficas.
Guitarrista, compositor, contrabajista, arreglista y profesor con más de 50 años de trayectoria, fundó la Cátedra de Guitarra en el Conservatorio Nacional de Música de Quito y dirigió la Orquesta Sinfónica por más de 30 años”, dijo Granja.