Néstor Astudillo, el obispo de los pobres de Fertisa, falleció

“Hay que multiplicar como Jesucristo multiplicó el pan” era una de las frases que repetía y ponía en práctica el padre salesiano Néstor Astudillo Bustamante, quien murió ayer pasadas las 17:00, a los 99 años, por complicaciones en su salud.

Con esa consigna trabajó por los más necesitados y por la educación, en especial de niños y adolescentes, recuerdan sus amigos, familiares y conocidos, que anoche llegaron hasta el santuario María Auxiliadora (en el callejón Daule y Rosa Borja de Ycaza), donde sus restos son velados. Aquí, hoy, a las 16:00, se oficiará la misa de cuerpo presente.

Rostros consternados y asombrados aún por la noticia evidenciaban amigos del sacerdote, como Humberto Prado, de 52 años, quien asegura haber conocido al padre desde que tenía uso de razón.

“Era un padre bien entregado a su comunidad, a la pastoral, a la Iglesia. Siempre se preocupó por ayudar a todos, como aquí, al barrio Cuba y a Fertisa”, cuenta Prado al recodar que Astudillo casó a sus padres.

El salesiano, oriundo del cantón Girón, en Azuay, estaba próximo a cumplir 100 años este 1 de febrero.

Estudió en la adolescencia en Quito. Y previó al sacerdocio se preparó en Chile durante cuatro años. Se ordenó sacerdote el 23 de mayo de 1953 e inició su trabajo religioso en el colegio Cristóbal Colón, de esta ciudad. También trabajó en la capital.

Entre sus obras más destacadas figuran la fundación de la parroquia Domingo Savio, en un inicio en el suburbio (por 1969), donde más tarde formó en centro artesanal para que se instruyan niños, adolescentes y adultos de escasos recursos.

Al poco tiempo, construyó la escuela Domingo Savio y posteriormente el colegio. Pero su obra no quedó en este sector. Llevó su mensaje de amor y trabajo a Fertisa, donde fundó la escuela fiscal que lleva su nombre, recuerda el padre Segundo Román Guzmán, quien lamenta la pérdida del que considera uno de los ecuatorianos propulsores del salesianismo.

“Hemos perdido al patriarca, porque era el mayor (de los salesianos), casi llega a los 100 años. Virtuoso y dedicado por entero al servicio social”, comenta Guzmán.

Una de sus sobrinas, María Astudillo, de 66 años, asegura que aprendió a servir a Dios y a los más necesitados por el ejemplo de lucha que mostró su tío. “Era lindo ver cómo repartía comida para 300 niños que estaban en lista y que luego se hacían 600. Todo lo multiplicaba con mucho amor y alcanzaba”, afirma la señora.

Juny Cortez, de 40 años, recuerda, en cambio, que conoció al padre Astudillo cuando estaba sin empleo. “Le pedí trabajó y él me dio, en su escuela de Fertisa. Desde ahí, él me casó y bautizó a dos de mis tres hijos.
Era un hombre ejemplar”, cuenta, mientras contiene las ganas de llorar.

Hace 9 años sufrió un derrame cerebral que le impidió hablar y moverse con normalidad. No obstante, eso no fue impedimento para continuar visitando a los matrimonios y a las familias que necesitan de su orientación y ayuda.

“Tengo nueve años cuidando al padre (como enfermera). Y fue justo su ayuda a los más necesitados y su obra la que llamó mi atención. Era una linda persona, no daba trabajo”, decía conmocionada Jesús Avilés, de 56 años, quien no podía creer cómo en el lapso que ella no estuvo, él murió.

“Era un padre muy bondadoso, bien bueno. A mis muchachos (dos hijos) me los orientó a seguir el camino y mensaje de Dios, y ahora ellos sirven en la iglesia. Y en mi hogar, con la bendición del padre, nunca nos faltó nada”, expresa Cristiana Campos, moradora de Fertisa, quien anoche acudió a la iglesia María Auxiliadora para despedir a su gran amigo.

Fue capellán del Cuerpo de los Bomberos, de las Fuerzas Armadas, de la FAE. Tuvo el título de Monseñor y vicario encargado de la obra social. Y fue párroco del santuario María Auxiliadora.

Después de la misa se hará una cremación privada de sus restos. Y estos serán enterrados en el Cementerio General, por la puerta N° 1. Hasta la noche de ayer, aún no se confirmaba la fecha del entierro.

Educación
Inició el colegio Domingo Savio y las escuelas Néstor Astudillo, María Auxiliadora y Comisión de Tránsito.

Velación
Los restos del padre Néstor Astudillo serán velados hasta las 16:00 de hoy, en el santuario María Auxiliadora, ubicado en el callejón Daule y Rosa Borja de Ycaza, en el sur de la urbe. Luego se cremarán sus restos y posteriormente será enterrado en el Cementerio General de la ciudad. Será un acto privado.