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Máximo León ahora solo le canta a Dios

Tenía 20 años cuando incursionó en la música. Era la década de los sesenta y Máximo León recuerda que para los setenta ya había alcanzado el éxito.

En su voz se popularizaron numerosos valses, pasillos y boleros, como Cholo soy, Vuelve, El payaso, Este puñal, Adiós amor, Amor imposible, La vida es así y Te fuiste.

Grabó nueve elepés, varios discos de 45 rpm y viajó a Estados Unidos para promocionarse. La carrera de León iba en ascenso. Incluso Feraud Guzmán, uno de los sellos que lo respaldó (los otros fueron Fediscos, Fuentes y Victoria), concibió producirle un disco descomunal para la época, debido a la cantidad de músicos en vivo y arreglos que se requerían.

Estaba prácticamente en la cúspide, indica León y agrega que hasta el colombiano Alci Acosta grabó un bolero de su autoría (cuyo nombre no recuerda). Pero el deseo de ir más allá y de superar al mismo Julio Jaramillo lo hizo sucumbir.

Una depresión nerviosa lo llevó a refugiarse en el alcohol, al punto de llegar a perder el conocimiento y amanecer tirado en el suelo, revela. Entonces conoció a una joven mujer a quien la bebida también había arrastrado en el pasado. “Me dijo que Dios era el único que me podía salvar y le creí”.
Acudió a una iglesia evangélica y allí hizo un pacto con el Todopoderoso.

“Le pedí que me ayudara a salir de la bebida. Fue en un octubre y establecí como plazo diciembre. Si llegaba a ese mes sin beber, le prometí que me entregaba a él. Sucedió sin darme cuenta y en enero de 1984 me convertí en un cristiano evangélico comprometido”.

Dice que cuenta su historia para que quienes se encuentran en la misma situación sepan que sí existe salvación. “Lo tuve todo, viví desordenadamente y quería más. Nada me satisfacía. Solo Dios pudo salvarme”.

Luego de su conversión y de conocer el Evangelio, León acota que decidió alejarse de la música mundana. De los escenarios no, aclara, pues él es un intérprete cristiano que ha granado cinco discos de ese corte y en variados géneros. Desde la balada hasta la salsa, “menos  reggaetón”, indica.

Sus producciones cuentan con composiciones suyas y curiosamente todas se llaman Ahora le canta a Dios, “porque desde 1984 eso es lo que hago”. Su esposa, Narcisa, y su hija, Eva María, de 15 años, también intervienen en sus CD. “Son cantantes y juntos hemos proyectado grabar cuatro discos de diez melodías cada uno”. 

Como artista cristiano, León, de 69 años, señala haber viajado más que como mundano. Ha recorrido Colombia, Perú, Panamá, Costa Rica y Chile, y compartido con sus hermanos canciones como Cristo viene pronto, Dicha perdida, Tu nombre es Jehová y Manos cariñosas.

“Yo solo le canto a Dios, por eso me extrañó escuchar que en la telenovela El secreto de Toño Palomino (Ecuavisa) se pusiera un tema de mi pasado: La vida es así. Nadie me consultó. Hubiera dicho que no lo hagan”, dice.

Hoy, concierto
Aunque lleva 24 años alejado de los escenarios del mundo, Máximo León aceptó actuar hoy, a las 19:00, en el concierto de solidaridad con Wilton Vera. Se desarrollará en el Teatro Centro Cívico.

Para la presentación, Máximo León, dijo que ha escogido un repertorio de música cristiana.

También cantarán Leonardo Kike Vega, Segundo Rosero, Lilián Suárez, Lucho Nelson, Patricia Sáenz y Máximo Escaleras. Entradas: $ 15 luneta y platea baja, y $ 10 platea alta. De venta en JD Feraud Guzmán.