- DIC. 08, 2009 - Foto - País - EL UNIVERSO
PORTOVIEJO. Curiosos y policías afuera de la casa del alcalde Humberto Guillem, la cual fue asaltada el domingo pasado.
Dos sujetos vestidos con sotanas de sacerdotes ingresaron ayer a la casa del alcalde de Portoviejo, Humberto Guillem, y se sustrajeron alrededor de 15.000 dólares en pertenencias. Los supuestos curas, acompañados por otras dos personas vestidas de civiles, llegaron a la casa ubicada en Samán y Tenis Club en un jeep gris haciéndose pasar por una delegación de la comunidad de Chirijo.
La comitiva fue recibida por Leonor Velásquez de Guillem, esposa del Alcalde, quien los hizo pasar, sin imaginarse que luego de ingresar a la sala la intimidaran.
“Ingresaron tres, dos de ellos vestidos de sacerdotes, con un ramo de flores y me dijeron que el doctor Humberto (Guillem) es muy querido en Chirijo; y, que iban a hacer una fiesta para los niños. Yo les dije que bueno, que encantados íbamos a colaborar, cuando les pregunté la fecha de la reunión uno se paró y me apuntó con una ametralladora y me dijo: señora, colabore”, expresó Velásquez, quien fue maniatada.
La víctima contó que los delincuentes estuvieron en su casa cerca de 25 minutos, que tuvieron tiempo inclusive para abrir una pequeña caja fuerte y llevarse las alhajas, dinero y celulares.
Cuando los delincuentes huyeron, Velásquez fue liberada por una empleada que estaba lavando en el patio y no se percató de lo que ocurría.
La ex alcaldesa de Portoviejo y vecina de la familia afectada, Patricia Briones, lamentó el incidente y aseguró que la respuesta del Gobierno es nula ante la ola de robos y asesinatos en esta urbe. “Estamos desprotegidos, es hora de organizarnos para exigir seguridad”, dijo.
El edil de Portoviejo, Cruz Mera, señaló que la ciudad está a merced del hampa y pese al anuncio de mayor accionar de la Policía, los hechos demuestran que la delincuencia le gana a la ciudadanía.