- DIC. 08, 2009 - Foto - País - EL UNIVERSO
QUITO. Emilio Berrones asesino confeso de su esposa, Ibelia Torres. La enterró en un pozo en el barrio San Javier 2.
Durante la audiencia de formulación de cargos en la Policía Judicial (PJ) de Quito, Emilio Luiberto Berrones, de 60 años, asumió la muerte de su ex pareja Ibelia Torres Yaguana hace quince años.
Berrones fue capturado, el viernes 4 de diciembre pasado, por oficiales de la PJ en el cantón Chillanes, provincia de Bolívar, lugar en el que vivía desde 2005, junto a su actual conviviente.
Tras la detención fue trasladado a Quito para continuar el proceso legal.
Cerca de las 21:00, del 5 de diciembre, el acusado de matar y enterrar a Torres Yaguana en un pozo de agua de 28 metros, rindió su versión ante el juez de flagrancia de turno.
Según Berrones el hecho empezó con una discusión. Ibelia Torres le reclamaba a él sobre la existencia de una amante.
“Le metí un buen golpe en el estómago y se quedó sin aire. Busqué un palo y le di en la cabeza. Cayó al suelo inconsciente. Pensé que la maté, así es que la arrastré hasta el pozo de agua y la lancé”, contó el acusado, al tiempo que insistía en que se dejó llevar por la ira.
El relato de Berrones continuó con la forma en que escondió su delito. Por el lapso de seis meses el lugar donde estaba el cuerpo de la ex pareja del albañil de profesión, se mantuvo tapado con tablas, y luego lo selló con cemento.
Los hijos de la pareja, el día del asesinato, estaban de paseo donde un familiar en la parroquia de El Quinche, nororiente de Quito. A su llegada su padre, Emilio Berrones, les dijo que Ibelia había abandonado el hogar con otro hombre.
La llamada que recibió Kléber Torres, hermano de Ibelia, en la cual le detallaron el lugar donde estaba enterrado el cuerpo habría sido propiciada por el mismo Berrones.
Según un agente que participó en las investigaciones “el cargo de conciencia” le hizo a Berrones contar, mediante su actual conviviente, dónde estaba el cuerpo desaparecido.
Esta pista llevó a que el 25 de noviembre último se inicien las excavaciones en la casa de Guamaní, sur de la capital, en la que vivieron Berrones y Torres.
Tras tres días de búsqueda, los restos encontrados en aquel pozo fueron enterrados en el cementerio de San Diego, en el centro de Quito.
Actualmente, Berrones permanece en los calabozos del Centro de Detención Provisional (CDP) de Quito a la espera de que el fiscal Vicente Reinoso presente el dictamen acusatorio de asesinato y se realice el llamamiento a juicio.