- DIC. 04, 2009 - Foto - Vida local - EL UNIVERSO
Con el valor de Dios, tomo el mando de mi vida.
Valor
Aunque no puedo controlar cada circunstancia en mi vida, puedo elegir cómo percibo y respondo a estas.
Al decidir afrontar las cosas positivas y confiadamente, me doy cuenta de que tengo todo lo que necesito para vencer cualquier dificultad.
Lo único que puede obstaculizar mi progreso es el temor y creer en las limitaciones.
De modo que afirmo esta verdad: “La presencia y el poder de Dios están conmigo y en mí siempre. En Dios tengo las cualidades, los recursos, la fortaleza y el valor para tomar el mando de mi vida”. Decido reclamar y manifestar solo el bien.
Dios me ha bendecido con el poder de elegir cómo respondo a la vida.
De manera que expreso valor y confianza.
-1 Crónicas 28:20
“Anímate y esfuérzate, y manos a la obra; no temas ni desmayes, porque Jehová Dios, mi Dios, estará contigo”.