- NOV. 22, 2009 - Foto - Política - EL UNIVERSO
QUITO. La asambleísta Betty Carrillo durante una entrevista con la cadena Telesur, el jueves.
Betty Carrillo
Aunque la nueva Constitución no les da estas atribuciones a los asambleístas, Betty Carrillo Gallegos incluyó entre sus ofertas de campaña fomentar el turismo en Tungurahua con la declaratoria de Baños como patrimonio natural. Eso consta ¬con firma incluida¬ en su propuesta oficial.
Llegó a la Asamblea y en agosto, apenas estrenó el cargo, propuso en un taller de la Comisión de Desarrollo Económico dar un “impulso real” al turismo en el país, a través de una Ley de Turismo Rural y Comunitario.
Lo que pocos conocen es que su familia política tiene negocios en este sector. De hecho, la propia asambleísta figura en los registros de la Superintendencia de Compañías como la última presidenta de Eco Monte Selva Tour, empresa de servicios turísticos con domicilio en Baños.
Según el expediente 37966 de la Superintendencia, que aparece en la página web de la institución, su nombramiento se efectuó el 26 de junio del 2006, para un periodo de dos años.
La empresa fue constituida un mes antes mediante una escritura pública que se inscribió en la oficina que desde 1998 dirige su esposo: Wilmer Medina Ocaña, titular del Registro de la Propiedad y lo Mercantil de Baños.
En la página web de la compañía (monteselvaecuador.com) se informa que el Grupo Monte Selva también tiene una agencia de viajes para organizar tours por todo el país; un “ecoparque” en Puyo (Pastaza) con servicios de hospedaje, “spa shamánico” y piscinas. Antes tenían otra empresa, Monte Selva Travel, constituida en 1998 por la familia de su esposo y disuelta en el 2007.
El grupo también ofrece, a través de una fundación, recibir y proteger animales en peligro de extinción, que son ubicados en el negocio turístico en Puyo.
Además, según la web, reciben voluntarios extranjeros con las siguientes condiciones: no deben pagar nada por estar en el “ecoparque” (ofrecen hospedaje y alimentación), pero a cambio deben trabajar todos los días desde las 08:00 (un día libre a la semana, entre lunes y jueves), “ayudar a atender a los turistas” y, luego de la cena (a las 19:00), enseñar un idioma al personal residente, entre otras tareas.
Carrillo, abogada de la Universidad Central, fue procuradora judicial del Banco Solidario desde 1995 hasta el 2002, según ella hizo constar en su hoja de vida. Sin embargo, en el Servicio de Rentas Internas (SRI) no constan pagos del impuesto a la renta en los años 2001 y 2002.
No figura valor alguno hasta el 2007, cuando se incorpora ¬como parte de las bases que respaldaron a Rafael Correa y luego obtuvieron cargos¬ a la gerencia del Banco Ecuatoriano de la Vivienda, regional Ambato.
Llegó a la Asamblea por una alianza entre PAIS, la Izquierda Democrática (ID) y el Partido Socialista Frente Amplio (PS-FA), aunque antes militó en el MPD, según recuerdan dirigentes tradicionales del partido.
Ella creció en medio de la política y desde muy joven ya asistía a mítines y colaboraba en campañas electorales. Su padre, Carlos Carrillo Muela, militó en el MPD durante veinte años. Fue diputado y candidato a la Vicepresidencia de la República con Fausto Moreno en 1992.
En junio de este año, mes en el que se proclamaron los resultados de las elecciones del 26 de abril, en las que la hoy asambleísta terció como candidata en Tungurahua, su padre organizó una marcha en respaldo al Gobierno. Él convocó esta movilización hacia Carondelet como presidente de la red ejecutora de los proyectos de desarrollo infantil que pertenecen al Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) y el Instituto de la Niñez y Adolescencia (INFA).
Asambleístas de su movimiento, especialmente mujeres del ala más progresista del bloque, se sorprendieron cuando se conoció que la disposición oficial fue nombrarla presidenta de la Comisión Ocasional de Comunicación: no maneja la materia, no es cercana a ningún miembro del buró y no se le han delegado antes proyectos ni comisiones importantes, cuentan tres asambleístas que piden la reserva. Algunos no simpatizan con ella, según añaden, por su forma “muy delicada” de expresarse y porque, cuando los debates se ponen acalorados en el bloque, se muestra resentida, relegada y de “llanto fácil”.
De hecho, ella asiste a las reuniones de una facción de doce asambleístas de PAIS que aseguran sentirse “desplazados” por las figuras principales del movimiento y reclaman más espacios en el Legislativo y en sus provincias. Incluso, Carrillo no asiste con frecuencia a las reuniones que convoca la bancada oficial.
La semana pasada, Carrillo faltó a las sesiones de la Comisión desde el jueves; el lunes llegó con un texto de 109 artículos que, según ella, fue elaborado con el grupo de asesores de la mesa. Entre ellos se encuentra Patricio Pacheco, en quien más se ha apoyado en los debates.
Pacheco fue encargado de la Unidad de Monitoreo de Programación del Conartel (Consejo Nacional de Radiodifusión y Televisión) y asesor de Antonio García, presidente del organismo. Encabezó además la Comisión Especial de Control y Regulación de Programas de Medios de Comunicación, que fue creada por el propio Conartel.
Este Diario pidió una entrevista a Carrillo y, aunque aceptó, nunca llegó a la cita. También se buscó a su esposo en su oficina, pero allí informaron que viajó a Quito para conocer cómo avanza el informe para segundo debate sobre la Ley de Datos Públicos, que involucra a las registradurías de la Propiedad.