- NOV. 21, 2009 - Foto - Tiempo Libre - EL UNIVERSO
David Summers (i) y Rafael Gutierrez, de los Hombres G, tocaron las canciones más conocidas de la banda española de pop rock , que se presentó el jueves pasado en Guayaquil.
El Centro de Convenciones de Guayaquil estuvo lleno de fanáticos, de todas las edades, de los Hombres G.
Hoy me he levantado dando un salto mortal, frase inicial del tema musical Voy a pasármelo bien, abrió la presentación del grupo español Hombres G, la noche del pasado jueves, por sus 25 años de carrera artística, durante un concierto que se realizó en el Centro de Convenciones de Guayaquil.
“Damos gracias de estar con vosotros y solo esperamos pasarla de puta madre”, fue el saludo de bienvenida de David Summers a los asistentes, quienes enloquecieron después con la interpretación de El ataque de las chicas cocodrilo.
Vestidos con blue jeans y camisas negras, los cuatro madrileños derrocharon energía, vitalidad y buena música en el escenario ante más de un centenar de fanáticos que recordaron su época de juventud.
Me siento bien, tema de su reciente disco 10, fue dedicado a las “amigas guayaquileñas”, como cariñosamente Summers llamó a las asistentes.
Canciones como Si no te tengo a ti, Qué te he hecho yo, Rita, Qué soy yo para ti, eran coreadas a todo pulmón por fanáticos, como Gabriela Miranda y Harold Vinueza, quienes parados desde sus sillas brincaban y saltaban como adolescentes en medio de una fiesta colegial.
“Chicos, estoy seguro de que les va a gustar. Es una canción que llevamos tocando hace 23 años y la voy a dedicar a todas las preciosas chicas bellas de Guayaquil”, anunció Summers antes de que los acordes de Te quiero arrancaran los gritos de la multitud, que enloqueció con uno de los temas más conocidos de la agrupación y que fue acompañado al ritmo de las palmas y con el vaivén de los brazos de los fanáticos.
Indiana hizo bailar hasta a los más serios, como un policía que vigilaba la seguridad de una de las localidades del concierto, que no dejó de mover disimuladamente al son de la música las piernas para cantar y disfrutar del recital de los artistas.
Más de un hombre arrebató los moños de la cabellera de sus parejas para que estas agitaran las cabezas con los acordes de Suéltate el pelo.
Un desafío entre la banda y el público se dio al retumbar en el ambiente el inicio de la canción Martha tiene un marcapasos. Las luces del escenario se apagaron e iluminaron al público, que coreó la primera estrofa de este tema ante la mirada atónita de los Hombres G.
El reloj marcó las 22:54 y los músicos que se habían despedido por primera ocasión regresaron al escenario para interpretar Temblando, ante el clamor de la fanaticada que no quería dejarlos ir, entre ellos la pareja conformada por Arturo Cantos y Mariuxi Rolando.
Una vez más las luces se apagaron para culminar la velada, pero los seguidores aún exigían más música.
Venecia y Devuélveme a mi chica fueron las dos canciones que jóvenes y adultos no dejaron de pedir y que en los últimos minutos se agolparon frente a la imponente tarima.
Io sono il capone della mafia/ Io sono il figlio della mia mamma/ inició el estribillo con la voz de Javi, el baterista que al final del concierto brindó con un vaso de licor y dijo: “Qué bien que cantan en Guayaquil”.
Todos se subieron a las sillas y con botellas y vasos en mano desgarraron sus gargantas con las últimas letras de la noche. La agrupación española se despidió con la más solicitada de todas y sin la cual el grupo no podía irse, la famosa: Devuélveme a mi chica, cuya entonación en el escenario demostró, junto a sus seguidores, por qué los Hombres G siguen siendo los mejores y más aclamados a sus 25 años de trayectoria artística.