- NOV. 11, 2009 - Foto - Comunidad - EL UNIVERSO
Sandra Cortez, quien labora como ayudante de cocina en la Alborada, debe llegar una hora antes de su horario normal, que es a las 07:00, para aprovechar la luz y licuar los alimentos. En ese sector los cortes fueron ayer de 08:00 a 12:00 y de 14:00 a
Clariza Goya, empleada de una heladería Pingüino de la Alborada, muestra las vitrinas vacías, pues el producto se descongeló.
Roberto Barzola (i) y Danny Villavicencio, dueños del local Solo Juegos, en la Bahía, esperan que llegue la luz en su negocio.
Las pérdidas económicas del sector comercial en Guayaquil se agudizan tras cumplirse ayer el quinto día de racionamientos de energía, desde el pasado jueves (excepto el domingo).
Pérdidas de hasta el 80% de sus ventas, productos dañados, cambio de horarios de empleados y la necesidad de invertir en soluciones a corto plazo para evitar recortes de personal son algunos de los problemas y alternativas que enfrentan cientos de empresarios.
En el sector de la Bahía, la actividad comercial se inició ayer a las 10:00, aunque algunos locales abrieron más temprano, pero no pudieron laborar por la falta de energía. Los cortes de luz allí fueron de 06:00 a 10:00 y de 15:00 a 18:30.
En ese sector los locales de venta de películas, electrodomésticos, celulares y accesorios son los más afectados por los apagones, pues no pueden mostrar su mercadería.
Melvin Zambrano, quien tiene un local de venta y arreglo de celulares en el sector La Cadena del pasaje Villamil, se siente perjudicado. “Antes me hacía unos $ 50, ahora si saco unos $ 20 es un milagro”, expresa el comerciante.
Stefany Pincay, que trabaja en un local que expende películas, en Colón y Pichincha, señala que sus ventas han bajado en el 50%. “Se pierden $ 300 al día”, detalla la empleada, mientras esperaba a que llegue la luz junto a un plasma de 50 pulgadas, en el que muestra los filmes.
Pincay cree que ese tipo de negocios son los más perjudicados. Roberto Barzola y Danny Villavicencio, dueños del local Solo Juegos, en la Bahía, lo afirman. “No hemos vendido casi nada”, lamenta Villavicencio mientras revisa las cuentas de lo vendido el día anterior. “Antes se comercializaban 900 discos, ahora solo 300”, lamenta.
Apoyado en el mostrador del negocio, visiblemente contrariado, Barzola añade que piensa adquirir una pequeña planta generadora de energía para evitar un recorte de personal, como hicieron los dueños del local de venta de accesorios de celulares Infacell, quienes compraron una en $ 200. “La energía que proporciona no es óptima, pero nos sirve para trabajar”, dice Alejandro Jara, quien labora en ese local.
En el sector norte , en la avenida Rodolfo Baquerizo Nazur, los horarios de cortes de energía (ayer fue de 08:00 a 12:00 y de 14:00 a 18:00) matan el comercio, aseguran los administradores y encargados de más de una veintena de negocios.
Eran las 11:00 y Clariza Goyes, empleada de una heladería Pingüino, ubicada en esa avenida, se quejaba de la pérdida del producto. “Todo el helado se descongeló”, dice Goya mostrando las vitrinas vacías y calcula que sus ventas diarias bajaron de $ 800 a $ 300.
Los grandes almacenes que ofrecen electrodomésticos también reportan pérdidas. En Artefacta, de la Alborada, las ventas han bajado el 60%, asegura un empleado del sitio, quien sugiere que los cortes sean de 08:00 a 14:00, para poder vender en la tarde. Agrega que también planean comprar plantas eléctricas.
María Gloria Alarcón, presidenta de la Cámara de Comercio de Guayaquil, asegura que a diario el sector comercial, a nivel nacional, pierde $ 17 millones y advierte que aunque es una cifra conservadora, esto provocará, si la situación se mantiene, recortes de personal en las empresas. Por ello pide que los horarios de los cortes sean menos agresivos con el sector comercial.
Los apagones también han modificado los horarios de los empleados. Sandra Cortez, ayudante de cocina del restaurante Almira, en la av. Rodolfo Baquerizo y Benjamín Carrión, ahora debe llegar a las 06:00, una hora antes de su entrada, para licuar y preparar los alimentos. “Es un dolor de cabeza, porque tenemos que cocinar a oscuras”.

Más datos: Dice la Constitución
Constitución, art. 53
Las empresas, instituciones y organismos que presten servicios públicos deberán incorporar sistemas de mediación (...) para personas usuarias y consumidoras, y poner en práctica sistemas de atención y reparación. El Estado responderá civilmente por los daños y perjuicios causados a las personas por negligencia y descuido en la atención de los servicios públicos que estén a su cargo, y por la carencia de servicios que hayan sido pagados”.