- NOV. 07, 2009 - Foto - Interbarrial de Fútbol - EL UNIVERSO
En alguna ocasión, y por curiosidad, analizaba actas de fundaciones de insignes instituciones en el mundo del deporte, en su contenido muchas de ellas manuscritas y con letras visibles y enmarcadas en décadas describían el esfuerzo, contenido y argumentos que entregaban sus miembros al firmar para que surjan históricos y sólidos objetivos. Lecturas gloriosas.
Recuerdo haber leído actas de la FIFA, Conmebol, del equipo uruguayo Peñarol, de Barcelona, Emelec, Everest, Norte América, Patria, Huancavilca, Estudiantes del Guayas, River y Boca de Argentina, de la Aso-Guayas y otras por cierto coleccionables por los años y la verticalidad con que actuaban los directorios. La historia jamás olvidará los pasajes de eficacia para el desarrollo del balompié en estas pletóricas instituciones.
En Ecuador y para el mundo del deporte está creciendo una novel, incansable, apasionada, persistente, cosmopolita, atrevida y otros referentes que bien pueden darse a la Ciudad Deportiva Carlos Pérez Perasso considerada por la afición y por los deportistas infanto-juveniles como el Templo Futbolístico del Niño.
Abre sus diecisiete hectáreas funcionales a masificar el fútbol en el Ecuador, sus trece canchas en cada temporada reciben a más de treinta mil jugadores ávidos a ser figuras y talentos. Los deportistas, padres de familia y técnicos afirman y la consideran intransferible.
Quien ingresa a la Ciudad Deportiva va recibiendo el calor de amistad, confraternidad, seguridad, orden y se siente como en su propia casa o en un escenario europeo, expresado por sus visitantes extranjeros.
En el amanecer del próximo jueves 12 de noviembre cumple cinco años y el viernes inmediato tendrá un día más y así seguirá en su ruta institucional como lo expone el calendario universal. Metafóricamente es una pequeña criatura que tiene su nombre bien identificado en todos los rincones de las pequeñas y grandes ciudades del mundo futbolístico.
En sus funcionales espacios deportivos los estelaristas, protagonistas y quienes disfrutan corren, saltan, juegan, trotan, gritan sus goles y gastan sus calorías en bien de su salud y de su ascenso en este popular deporte ecuménico.
Nos parece que debemos ponernos de pie y dignificar la tenacidad de ese grupo de voluntariados que está al frente del escenario, en aplaudir su nuevo aniversario y que perdure el trabajo en la Ciudad Deportiva hoy, mañana y siempre...