- NOV. 07, 2009 - Foto - Comunidad - EL UNIVERSO
Estudiantes de quinto año de básica de la escuela Nahim Isaías muestran los tomates que estarán listos para consumir en una semana.
Silvia Karina de la India explica el proceso de crecimiento del trigo, una de las primeras siembras de su huerto orgánico.
David Beltrán (i) y Alonso Lema mientras exponen los beneficios que reporta el melón a la salud.
Son pequeños, la mayoría tiene entre 9 y 10 años. Ellos quieren mejorar el aire que se respira en su escuela fiscal Nahim Isaías, en Mapasingue este.
Ese deseo llevó a 30 niños del quinto año básico a transformar un botadero de basura en un huerto orgánico en apenas tres meses.
El trabajo no fue sencillo para los estudiantes de este centro educativo ubicado en la calle segunda de ese cerro. Durante las dos primeras semanas debieron remover los desperdicios que ocupaban la parte trasera del patio antes de sembrar las hortalizas, legumbres y frutas, todas de ciclo corto, que hoy benefician a los 300 estudiantes que tiene el plantel.
En ello ayudaron los padres y maestros. Esther Liberio, profesora de quinto de básica, cuenta que los trabajos de remoción de piedras les causó ampollas a algunos padres, pero igual continuaron con la obra, en la que también ayudaron los estudiantes de sexto año del colegio Naciones Unidas.
Ellos les dieron algunas de las semillas, el fertilizante y una manguera de 50 metros para regar los 300 m² donde se sembraron los 15 productos. “Todo lo utilizado durante la siembra es orgánico, incluso el fertilizante, pues los alumnos emplearon humus de lombriz”, explicó la docente Liberio.
Una vez listo el suelo, los estudiantes con ayuda del agrónomo Vicente Zapata, esposo de Liberio, efectuaron una separación del suelo para colocar las semillas. Primero plantaron gandul, maní y garbanzo.
Silvia Karina de la India, estudiante de quinto año de básica, dijo que le gusta ver crecer el huerto. Ella habló del trigo durante la primera casa abierta que se realizó sobre el huerto orgánico, el último viernes de octubre. “Se siembra en hilera a setenta centímetros de distancia, se la riega a chorro continuo, se demora en crecer tres meses”, explicó.
Anthony Cedeño y Kevin Cruz indicaron sobre los platos que se preparan con el gandul. “Se hacen moros, cremas y menestras”, dijo Anthony.
Otros, en cambio, hablaron de los beneficios que produce el consumo de frutas como el melón y la sandía, pero también de legumbres y hortalizas.
David Beltrán y Alonso Lema, de 9 años, mencionaron que el melón contiene vitaminas A y B y minerales como el potasio, y además reduce el colesterol, pues solo tiene 31 calorías.
Mientras que Pedro Ochoa, de 8 años, expuso que las habas contienen antioxidantes y son muy ricas en calorías. Elías Chilán habló sobre el garbanzo, cuyo principal beneficio es la reducción de los problemas cardiovasculares y el estrés.
Durante la exposición que hicieron los estudiantes de su huerto orgánico, Joselyn Jiménez, de 10 años, también explicó cómo combatir las plagas.
Jiménez indicó que para eliminar plagas como el pulgón, que apareció en las plantas, mezclaron agua con deja para limpiar las hojas. “No usamos químicos”, recalcó. Tampoco usan fertilizantes artificiales para nutrir el suelo. Nataly Castro, de 9 años, contó que el abono se hizo con cáscara y semillas de papaya.
Durante el crecimiento de las plantas surgieron problemas como la falta de agua para regar el huerto los días 22, 23 y 24 de agosto, cuando hubo restricciones en la ciudad. Durante esos días, Yessenia Baque, Belguita Mosquera y Juanita Conforme, madres de algunos de los estudiantes, ayudaron a conseguir agua, y maestros como Laura Freire prestaron su camioneta para obtener líquido y regar las plantas en la noche.
Una de las anécdotas más recordadas por Liberio ocurrió cuando brotó el primer melón. Algunos estudiantes de la escuela Jotalina Chica, que funciona en la mañana en el mismo plantel Nahim Isaías, pero que aún no estaban involucrados en el proyecto, lo partieron con una piedra. “Todos lloraban por los restos del melón. Allí los invitamos a ellos a participar en la riego de plantas”.
Liberio, Zapata y Freire coincidieron en que este es un aprendizaje directo. “Un examen práctico”, manifestó Liberio. En fin, “una unión entre alumnos, padres y maestros que solo logra la naturaleza”.
Siembra de ciclo corto
Esther Liberio, maestra de quinto año de básica, explicó que las 15 especies producen entre 45 y 120 días.
Feria
Para la próxima semana preparan una feria en la que expondrán platos elaborados con los frutos del huerto.
Anthony Cedeño
ALUMNO
“El fréjol de palo se cultiva en todo el país. El suelo arcilloso de Mapasingue le ayuda en su crecimiento”.
Carlos Pomaina
Estudiante
“Preparamos un arroz con habas y carne molida para mostrar la variedad de platos que se hacen con estas”.