- NOV. 07, 2009 - Foto - Agropecuarios - EL UNIVERSO
En la producción de papa, el uso de fitosanitarios representa el 37% de sus costos. Es un porcentaje alto respecto de otros.
Un compromiso de todos los países miembros de la Comunidad Andina hasta el 2012 es ponerse al día con la Decisión 436 (1996) para el Registro y Control de Plaguicidas Químicos de Uso Agrícola.
La idea es armonizar entre los estados que forman la Comunidad Andina de Naciones los procedimientos teniendo en cuenta las condiciones de salud, agronómicas, sociales, económicas y ambientales de cada uno de los participantes.
Entre los requisitos y procedimientos armonizados está la revaluación de los plaguicidas registrados antes de la vigencia de la Decisión 436 por parte de la autoridad nacional, en el caso local la Agencia Ecuatoriana de Aseguramiento de la Calidad del Agro (Agrocalidad).
Un análisis contratado por la Asociación de la Industria de Protección de Cultivos y Salud Animal (Apcsa) estima que 1.800 plaguicidas (genéricos) entrarían al proceso de revaluación desde este mes y que las empresas fabricantes o distribuidoras estarían asumiendo un costo de $ 39’600.000 en un lapso de dos años.
La industria, representada por Apcsa, plantea que si se busca aumentar la competitividad del sector agrícola, es necesario incrementar la oferta de fitosanitarios, facilitando y economizando el registro de nuevos y la evaluación.
“Agrocalidad para el segundo caso exige dos ensayos por cultivo por indicación. Entonces, si se trata por ejemplo de un fungicida de amplio espectro que controle cinco enfermedades en diez cultivos, debe cancelar el fabricante $ 110.000”, indica el estudio.
En la canasta de costos de la producción agrícola interna, los insumos anotados captan entre el 15% y 49% según el cultivo: maíz y arroz 22%, banano 27%, papa 37%, soya 38% y flores 15%. Entre los mataplagas de mayor uso están los herbicidas y fungicidas, y las patentes de casi todos los productos en el mercado están vencidas; el 97% de los productos líderes ya no cuenta con esta protección en el ámbito internacional.
Efecto de los genéricos
En los últimos 25 años las multinacionales han reducido su investigación en agroquímicos y por ende no sacaron sustancias nuevas al mercado porque el costo para introducirlas y patentarlas, para combatir problemas sanitarios específicos está en unos $ 150 millones de inversión por producto y el mercado de Ecuador no estimula esta iniciativa para invertir en los problemas fitosanitarios de los cultivos.
Por eso, dice Apcsa, la competencia de los genéricos sobre el precio de los productos innovadores ha hecho que más o menos se reduzca el 80%.
La otra organización que representa a fabricantes y distribuidores de estos insumos en el país, Croplife, sostiene que la regulación es una herramienta que garantiza la calidad y seguridad de los plaguicidas, más si se proyecta que el 96% del mercado para el 2011 será abarcado por genéricos y que al momento el 30% del mercado en los países en desarrollo es de mala calidad.
Apcsa, a través de su director ejecutivo, Juan González, no comparte el procedimiento que aplica Agrocalidad, porque dice que no traerá mayores beneficios al usuario en calidad y precios, sino encarecimiento de los insumos que aplica desde hace varios años, sin reparos. “Las empresas tendrán que trasladar ese costo y no se cuenta con personal capacitado ni laboratorios dotados para realizar dichas pruebas”, afirma.