- NOV. 07, 2009 - Foto - Internacional - EL UNIVERSO
Analistas señalaron que el fracaso de las negociaciones para superar la crisis en Honduras dejó “en ridículo” a diplomáticos de Estados Unidos y de Latinoamérica que habían diseñado el pacto, y puso las elecciones presidenciales del 29 de noviembre en riesgo.
Es poco probable que líderes izquierdistas de Argentina, Ecuador, Nicaragua, Venezuela y otros países, que apoyan a Zelaya, reconozcan al nuevo presidente electo si el gobierno de facto está al frente del país.
En el peor escenario, la violencia y la agitación popular estallarían con partidarios de Zelaya tomando las calles y la represión del gobierno de facto.
El derrocado presidente de Honduras, Manuel Zelaya, dijo ayer que el acuerdo que firmó la semana pasada es “letra muerta”, luego de que el jefe de facto, Roberto Micheletti, formó un gobierno de unidad nacional sin incluirlo.
Los acuerdos a los que se llegó con la intervención de EE.UU. la semana pasada determinaban que el gabinete de unidad debía conformarse el jueves.
Desde Quito, la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) repudió que el gobierno de facto violara el acuerdo y pidió que el pacto sea respetado.