- NOV. 07, 2009 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
Nassrallah Chouman es dueño de un local de venta de shawarmas en Urdesa, sector afectado por el racionamiento eléctrico.
Los empleados del minimarket Junior, en la ciudadela Miraflores, en el norte, temen que los cuatro congeladores donde guardan los productos se dañen por los cortes de energía.
El país entró ayer en un estado de excepción eléctrica por 60 días. Esto permitirá comprar energía, importar combustible para operar todas las termoeléctricas y contratación directa para cubrir la emergencia. Además, se suspenderán las programaciones deportivas en la noche y se reducirá el horario de atención en bares, discotecas y espectáculos nocturnos.
Al respecto, el ministro de Gobierno, Gustavo Jalkh, anunció que desde hoy se intensificarán los operativos de control y que los centros de diversión podrán abrir los viernes y sábados hasta la medianoche. Los otros días, hasta las 22:00.
La medida obligará también a Petroecuador a abastecer de combustible a todas las industrias y edificios que tengan generadores eléctricos. Las entidades que tengan generación propia utilizarán sus equipos de manera obligatoria para cubrir sus necesidades y entregarán los excedentes al mercado. El Ministerio de Defensa podrá ordenar la utilización forzosa de esos equipos.
El ministro de Sectores Estratégicos, Galo Borja, explicó que la decisión permitirá comprar energía a Colombia y Perú, para lo cual se iniciaron contactos. Sin embargo, admitió que Colombia atraviesa por los mismos problemas de restricción.
Desde la vigencia de la excepción y hasta que termine el estiaje, las empresas distribuidoras tomarán medidas para reducir el alumbrado público por lo menos en un 50% sobre el consumo mensual histórico de los últimos tres meses, especialmente la iluminación ornamental y publicitaria.
El presidente Rafael Correa firmó ayer el decreto, luego de pedir disculpas por el inicio sorpresivo de los racionamientos. En su visita a Joya de los Sachas (Orellana) lo atribuyó a un error de cálculo con el clima.
“El lunes se tenía un cronograma de racionamientos preparado... Lamentablemente el miércoles –que el Inamhi (Instituto Nacional de Meteorología) anunció que iba a llover– no llovió y disminuyó el caudal en Paute. Se tuvo que empezar por racionamientos al día siguiente sin previo anuncio, por eso les pedimos disculpas”.
Advirtió que el problema puede ser “muy grave” y durar meses. “En los dos años y medio no nos alcanzó (el tiempo) para terminar de construir y acabar las hidroeléctricas”.
Desde las 06:00 de ayer, la esencia comercial de la ciudad se trastocó en el segundo día de cortes, que duraron hasta siete horas. En varias zonas no se cumplió el calendario que difundió la Eléctrica de Guayaquil. Aunque la restricción no incluye al sector industrial, sí perjudica a los negocios.
En Urdesa, los locales ubicados a lo largo de la av. Víctor Emilio Estrada lucieron sin clientes y en penumbras. Yordi Cadena, dueño de un Barber Shop, mantuvo abierta la puerta de su negocio para que entre algo de luz y así poder cortarle el cabello a un cliente. Afirmó que el número de personas que atiende al día bajó de 10 a 4.
Dos centros de copiados, en cambio, tenían las puertas cerradas, pues, según comentaron sus empleados, no pueden trabajar porque los equipos que usan para dibujar sus diseños necesitan de energía.
En otra zona del norte, en Miraflores, el comedor Buen Provecho registró una caída de hasta el 50% en sus ventas, según Marcela Cortez, quien trabaja allí. Comentó que la falta de luz trunca la preparación de desayunos, al no poder utilizar la licuadora y la tostadora.
En Guayaquil, esa supresión se traduce en pérdidas de $ 20 millones al día, si se toma en cuenta que los 200 mil comerciantes del puerto podrían perder un 20% de sus ventas, “para ser muy conservadores”, dijo Andrés Seminario, vicepresidente de la Cámara de Comercio, a Radio City.
Detalles
Carchi
En esta provincia, miles de personas despertaron ayer con la sorpresa de no contar con energía eléctrica, un problema que se prolongó más de doce horas. El apagón se inició alrededor de 06:40 y hasta el cierre de esta edición (21:00) el servicio no se restablecía en ciertos sectores. Según un funcionario de Emelnorte, el fluido volvería a las 23:00.
Pichincha
El jueves pasado, Germánico Pérez leyó en internet que en el sector donde vive, al norte de Quito, el corte sería desde las 06:00. El anuncio le obligó a cambiar su rutina y a dormir mal. Salió de su trabajo a las 23:00 y al llegar a su casa, ya cerca de la medianoche, planchó los uniformes de sus hijos y esposa, una tarea que en condiciones normales realiza en las mañanas. Los cortes lo obligaron a hacerlo hasta entrada la madrugada, pero al amanecer la sorpresa fue grande, pues sí había luz.
Los Ríos
Comerciantes de Babahoyo se sorprendieron, pues afirman que desconocían de la suspensión. Rolando Mejía, vendedor, aseguró que perdió $ 200 en pollos y carnes, dos de los productos que guarda en el frigorífico. El presidente ejecutivo de la Corporación Nacional de Electricidad en Babahoyo, Manuel Canales, recién hoy informó, mediante un comunicado, que los racionamientos serían en toda el área que abastece la empresa, para lo cual deben estar preparados todos los ciudadanos.
Reacciones
Rafael Correa
PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
“El lunes se tenía un cronograma... El Inamhi anunció que iba a llover, no llovió. Se tuvo que empezar los racionamientos sin previo anuncio, por eso les pedimos disculpas”.
Andrés Seminario
Cámara de Comercio
“Las pérdidas del sector comercial son incalculables. Va a haber que adaptarse, cuidar un poco más el uso de la energía. Pero también debiera haber una solución oficial”.

