- NOV. 05, 2009 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
QUITO. Los apagones empeoran aún más el tráfico en la capital. El viernes pasado se registró un corte eléctrico prolongado en esta ciudad.
Un estiaje atípico en la cuenca del río Paute, ubicado en la zona austral, y que alimenta el embalse Amaluza de la central hidroeléctrica más importante del país, mantiene en zozobra a las autoridades del sector que piden a los consumidores acudir a los focos ahorradores para no aplicar un calendario de racionamientos eléctricos.
Ayer, el ministro de Electricidad, Esteban Albornoz, apeló a la población para que no desperdicie energía en las horas de mayor demanda: de 18:00 a 22:00. Eso implica no encender planchas, duchas eléctricas, microondas, termostatos, en esos horarios.
“Estamos atravesando un estiaje muy pronunciado, atípico, que podríamos ubicarlo dentro de los más rigurosos de los últimos 45 años y eso limita la operación de la central Paute”, dijo Albornoz.
Los caudales presentados en las últimas seis semanas oscilan entre los 20 y 30 metros cúbicos por segundo, cuando históricamente han estado en 70 y 80 metros cúbicos.
El estiaje, mencionó Albornoz, no solo afecta a Ecuador, sino a Colombia, Venezuela y al norte de Perú, de donde también se esperó importar energía en casos de emergencia.
Las autoridades reconocieron que el estiaje en Paute no es el único problema, la interconexión con Colombia también preocupa porque su transferencia se redujo del 12% al 4%, ante la ausencia de lluvias también en ese país.
Ayer, incluso, ese aporte fue del 2,8%, según el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace).
Hasta el momento el 60% de la energía que el país demanda la generan las plantas térmicas que consumen diésel y fuel oil, combustible importado que representa al país egresos adicionales, cuyas cifras aún no están cuantificadas.
El estiaje en Paute, que cada año se prolonga de octubre a marzo, es alarmante, afirmó el Ministro, y debido a ello, todos los meses de septiembre las distribuidoras elaboran un plan de contingencia que incluye racionamientos, los cuales se aplicarán si el caudal baja de 20 metros cúbicos por segundo.
Según los planes de las distribuidoras, los primeros sectores afectados son los sitios públicos, seguido por el residencial.
Albornoz, incluso, afirmó que en los dos últimos sectores no se han aplicado recortes porque aún no hace falta, y que los actuales apagones que se producen en diferentes ciudades del país son producto de fallas y falta de mantenimiento en las distribuidoras eléctricas.
Lo cual, el viernes pasado fue negado por uno de los gerentes de las empresas distribuidoras. El de la Empresa Eléctrica Quito, Carlos Andrade Faine, aseguró que la compañía no tiene problemas técnicos, pero sí un déficit en el suministro.
La ausencia de agua en Paute postergó también el llenado de Mazar y si las condiciones meteorológicas no mejoran para la próxima semana, la salida de operaciones de la central hidroeléctrica San Francisco, prevista para el 15 de noviembre, también se pospondrá.
El secretario de Estado aclaró que el convenio suscrito con Cuba a través de un decreto no implica la compra de energía, sino la adquisición de motores térmicos, con capacidad de 150 megavatios, con el propósito de aumentar las reservas.