miércoles 04 de noviembre del 2009 Cartas al Director

Gobernados y gobernante

Llevar la contraria al Primer Mandatario es casi un suicidio. Y no lo digo por antojo. Lo podemos ver cada sábado en su informe a la nación, donde su discernimiento es casi palabra de Dios.

Pero Correa no es infalible. Su ímpetu y su pasión por la patria lo llevan en ocasiones por caminos intrascendentes. Es así que veo necesario reflexionar en el camino. Es parte de su léxico el calificativo “pelucón”, usado muchas veces en tono de burla o peyorativamente, y aunque no lo quiera admitir, termina tratando diferente a ellos (pelucones), que en buen castellano se llama discrimen. Recuerdo con pena que al primer contagiado con AH1N1 también le dijo: “Es pelucón”.

Ha tomado decisiones soberanas como corresponde a un país libre, por ejemplo, la base de Manta, en petróleo y la deuda externa. Pero viene Colombia y toma una decisión soberana con Estados Unidos, entonces levanta la voz de protesta a dúo con Hugo Chávez. ¿Cuál es el temor? Si es por los espías, solo basta ver las imágenes de Google Earth para darse cuenta de que los gringos saben más que nosotros.

El tema de la guerrilla es una piedra en su zapato. El ex ministro dijo que se reunió con Raúl Reyes, que había posibilidad de liberar a Íngrid Betancourt en Ecuador. Es innegable que hubo contacto con los guerrilleros de las FARC; y no lo hizo cualquier persona, fue un Secretario de Estado.

En cuanto a los libros del Municipio de Guayaquil, el rol del Gobierno a través del Ministerio de Educación  debe ser de ente rector que avala los textos educativos. El Presidente no está para decir qué libro es bueno o malo.

La prensa corrupta. Mantengo mi posición de que si alguien miente o difama  se le siga un juicio. Que sea la justicia la que  califique y castigue la falta. Su imagen se ha desgastado por las continuas confrontaciones. Sinceramente no es nada agradable tener a un vecino que pelea todos los fines de semana.

Ahora se habla de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR). La mejor arma son las obras. Las cosas van bien en salud, vivienda, educación, vialidad, deuda externa, ferrocarril, etcétera; pero aún queda pendiente elevar la producción, crear fuentes de trabajo, dar seguridad, controlar los precios. Si atendemos las necesidades básicas de los ecuatorianos  tendrá en cada ciudadano un CDR. Mi última reflexión tiene que ver con Cuba, país que respetamos, pero lastimosamente el tiempo ha demostrado que no es un modelo a seguir. Allá nadie puede soñar con viajar, tener un celular o una cámara digital. El cubano sobrevive con su ración alimenticia. Pensemos por un momento. Si los dos hubiésemos nacido en Cuba, Rafael Correa nunca sería presidente, y yo estaría preso por escribir esta carta.

Julio César Navas Pazmiño,
Guayaquil

Cartas al Director

Otros Columnistas

Ahora en Opinión

Editorial Violencia anunciada

Días atrás advertimos la posibilidad de un nuevo enfrentamiento con violencia entre instituciones del Estado en Guayaquil, luego de que el Gobernador de la provincia le ordenase a la Policía Nacional que reprima a la Policía Metropolitana por la mercadería de los vendedores ambulantes.

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.