- NOV. 03, 2009 - Foto - Internacional - EL UNIVERSO
Desconocidos atacaron el fin de semana el campamento de un proyecto minero de la firma china Zijin Mining en el norte de Perú, lo que dejó dos trabajadores muertos y dos desaparecidos, en otro hecho que denota los conflictos que afronta el sector minero.
El gerente de Río Blanco, Jian Wu, dijo ayer que el ataque ocurrió la madrugada del domingo al proyecto de cobre Río Blanco, desarrollado por la británica Monterrico Metals, de Zijin Mining, la mayor aurífera china que cotiza en bolsa.
“Unas 15 a 20 personas armadas entraron y mataron a dos agentes de vigilancia. Quemaron el establecimiento, los locales del campamento”, explicó Wu a la radio CPN.
El proyecto está ubicado en Huancabamba, un sector lejano del distrito de Carmen de la Frontera, colindante con Ecuador, en el departamento de Piura, a 1.100 km al norte de Lima. “Esta zona minera está en conflicto con algunos comuneros, algo debe haber por allí en este tema”, afirmó el ministro del Interior, Octavio Salazar.
Wu descartó que los atacantes puedan ser pobladores de comunidades del sector.
El ataque traería otro problema político al presidente peruano Alan García –con una aprobación a su gestión de solo el 26%–, quien encara conflictos sociales principalmente de pobladores que temen contaminación y reclaman mayores beneficios por la explotación de recursos naturales.
El proyecto Río Blanco contempla una inversión de 1.400 millones de dólares y ha sido rechazado por los pobladores que temen contaminación.
Una investigación del gobierno concluyó este año que más de 20 personas fueron secuestradas y golpeadas tras protestar contra el plan minero en agosto del 2005.
Las labores de explotación de la riqueza natural de la nación andina suelen despertar un fuerte rechazo entre las comunidades cercanas a los proyectos, que temen que afecten el medio ambiente, por lo que demandan una mayor tajada de las utilidades que generan.