- NOV. 03, 2009 - Foto - Economía - EL UNIVERSO

Cinco petroleras chinas, todas de origen estatal, han conseguido posicionarse y dominar el mercado petrolero ecuatoriano en seis años.
Desde el 2003, China National Petroleum Corporation (CNPC), Andes Petroleum, Petroriental, Sinopec y CPEB Changqing Petroleum han suscrito los mejores contratos con el Estado.
Las cuatro primeras extraen más de un tercio de toda la producción petrolera privada y la última (junto con Sinopec) tiene contratos por un monto que representa el 23% de todos los contratos petroleros vigentes en Petroproducción.
CNPC opera en el bloque 11, en Sucumbíos. Ahí descubrió CO2 (dióxido de carbono) y con Sinopec (accionista del área) espera usar el recurso en los campos de Petroecuador, en tareas de recuperación mejorada de crudo que ayudarán a subir la producción. El área aún no está en producción.
Andes Petroleum administra el campo Tarapoa (Sucumbíos), ahí tiene una producción promedio de 40 mil barriles diarios, la segunda más alta de las privadas. La primera es Repsol con 43 mil barriles.
Petroriental está en los bloques 14 y 17 (Orellana). Saca 15 mil barriles diarios y junto con Andes extrae el 36% de los 4,5 millones de barriles mensuales de cuota de producción que le corresponde a las privadas. Los otros dos tercios se reparten la española Repsol, la brasileña Petrobras, la franco-británica Perenco y la coreano-ecuatoriana Canadá Grande.
CPEB mantiene, junto con Sinopec, dos vínculos con Petroproducción: una alianza operativa para administrar los campos Atacapi-Parahuacu y; subcontratos para servicios de perforación de pozos y trabajos de sísmica tridimensional.
Fernando Santos, ex ministro de Energía y Minas, no termina de convencerse de la participación de la empresa china, pese a ser una de las pocas extranjeras con capital para invertir.
Tienen el dinero, pero no la tecnología, aduce; esa, es bastante atrasada, muy antigua.
A su criterio, en las áreas en donde operan no hay recuperación secundaria ni terciaria para sacar mejor el petróleo y prueba de ello es que desde el 2003 no han aumentado la producción de sus campos.
Tampoco han hecho descubrimientos. Por ser estatales no toman riesgos y no cuentan con última tecnología como pueden ofrecer las occidentales, inglesas o americanas.
El abogado petrolero Luis Calero rescata la operación de Andes Petroleum: “Todo depende del tipo de contrato que tenga”. Además, las chinas no solo están en Ecuador. Buscan participación en EE.UU. y operan en 28 países. “Están donde les conviene. Donde ven negocio. No se les puede satanizar, están en la medida en que los países receptores les permiten estar”.
Agrega que la duda sobre la presencia de las petroleras chinas está en develar qué tan saludable es para la economía que una sola empresa domine el sector petrolero.
Para evitar eso recuerda que hay procesos de licitación. Solo así se pueden comparar perjuicios y beneficios. Según Calero, la figura de terminar con las transnacionales en el sector petrolero no terminó, solo cambió de membrete: de privadas a estatales.
“La concentración de un monopolio sea estatal o privado no es saludable. La Constitución lo prohíbe y aquí el monopolio se constituye con muchos nombres y colores”. En China existe una sola empresa estatal con diferentes brazos ejecutores, subsidiarias, operadoras o filiales, comenta.
Contratación directa
En Petroecuador existen nueve subcontratos. Cinco suscritos con CPEB y cuatro con Sinopec. De esos nueve contratos, seis fueron entregados a base de la figura de contratación directa, es decir, sin concurso.
Vencimientos
Los contratos adjudicados desde febrero del 2007 alcanzan un monto de $ 317,16 millones. Su fecha de vencimiento, sin embargo, difiere. Uno termina en enero del 2013, otro en octubre del 2012, uno más en mayo del 2011, dos en septiembre del 2010, dos más en enero y abril de ese mismo año y otros dos contratos ya terminaron en febrero y abril pasado.