¿El compañerismo logra mejores resultados?


The New York Times.- Dathan Ritzenhein, uno de los corredores más talentosos de Estados Unidos, estaba deprimido. Había sido una estrella nacional desde el bachillerato, pero sentía, desde hacía varios años, que había llegado a una meseta. No mejoraba en la forma que había esperado, y había padecido fracturas por estrés, rompiéndose repetidamente un huesecillo del pie izquierdo.

Él y su entrenador trataron de averiguar qué era lo que estaba mal y se fijaron en la idea de que quizá se trataba del entrenamiento de altitud. Había estado viviendo y corriendo en Boulder, Colorado, esperando aprovechar el aire delgado, que puede incrementar los glóbulos rojos que ayudan a distribuir más oxígeno en los músculos. Sin embargo, quizá, discurrieron él y su preparador, el entrenamiento a la altitud (1,655 metros) de Boulder estaba ejerciendo demasiada presión en el cuerpo de Ritzenhein.

Así que Ritzenhein, su entrenador y su familia se mudaron a Eugene, Oregón (131 metros). "No funcionó", señaló Ritzenhein. No mejoró y, para su consternación, tuvo otra fractura por tensión.

En junio se unió a un grupo de corredores, un equipo de élite entrenado por Alberto Salazar, ganador de tres maratones consecutivos de la Ciudad de Nueva York a principios de 1980. Las cosas cambiaron totalmente, expresó Ritzenhein. Se revigorizó y estaba emocionado por volver a correr. Y, dijo, lo más importante, entrenaba con corredores rápidos que lo empujaban a trabajar más duro que nunca antes cuando estaba solo.

En una competición de atletismo el 28 de agosto en Zúrich, Ritzenhein, de 27 años, rompió el récord estadounidense en la carrera de 5 mil metros, terminando en 12 minutos, 56.27 segundos. Antes de eso, el récord estadounidense de 12:58.21 se había mantenido trece años.

Ritzenhein está convencido de que su éxito se debió a correr y entrenar con un grupo. Al correr solo, señaló, "no puedes empujarte tan fuerte; te nutres con la energía de otras personas".

Salazar dijo en un correo electrónico que es un firme creyente del entrenamiento en grupo. Él mismo lo hizo con un grupo, escribió, y ese tipo de entrenamiento "ayudó a desarrollar a nuestros grandes corredores de  1970 y 1980".

El entrenamiento es un aspecto del rendimiento que nunca se ha investigado científicamente. Psicólogos del ejercicio dijeron que puede ser imposible demostrar su valor porque, por lo general, son demasiadas las cosas que cambian simultáneamente cuando las personas empiezan a correr en grupos: el entrenador, la ubicación y el régimen de entrenamiento.

Para hacer una verdadera investigación sería necesario asignar atletas al azar para entrenar solos o con un grupo, evaluando su desempeño después de un periodo; algo que sería extremadamente difícil, si no es que imposible.

A pesar de la carencia de evidencia concreta de que el entrenamiento en grupo ayuda, son cada vez más los atletas que empiezan a pensar que es así.
Comentaron que hay lecciones para los aficionados que quieren correr, nadar o hacer ciclismo. Los compañeros de entrenamiento adecuados  pueden cambiar totalmente las cosas.

"En los deportes se necesita entrenar a un ritmo de carrera", señaló Edward Coyle, fisiólogo del ejercicio de la Universidad de Texas en Austin. Los atletas recreativos también se pueden beneficiar, expresó Coyle. Muchos corren solos o sin un programa específico. "Es probable que subestimen su capacidad", dijo. Correr en grupo "los ayudaría tremendamente".

Muchos aficionados ya entrenan con grupos: nadadores categoría máster, ciclistas de competición en carreteras y corredores que se unen a clubes o grupos que corren juntos regularmente.

Y puede haber desventajas. Atletas más lentos pueden tratar de esforzarse más allá de sus capacidades, y los más rápidos pueden sentir que no tienen suficiente desafío.

No obstante, el poder de los grupos sobrepasa fácilmente las desventajas, expresó Kevin Hanson. Él y su hermano Keith crearon grupos de corredores que atraen a cientos en Rochester, Michigan, y en 1999 iniciaron un equipo de élite, el Proyecto de Distancia Hanson-Brooks.

Kevin Hanson dijo que a él y a su hermano se les ocurrió la idea del equipo élite cuando empezaron a preguntar por qué el rendimiento estadounidense había descendido tanto en 1990 tras los días dorados en 1970 y 1980.

"Frank Shorter, Bill Rodgers, Greg Meyer", este, el último estadounidense en ganar la Maratón de Boston en 1983, "entrenaban en grupos", señaló Hanson.

Sin embargo, en 1990 los corredores de distancia empezaron a entrenar solos, con la guía de un preparador. Y los estadounidenses ya no estuvieron entre los mejores del mundo. "Empezamos a ver una decadencia en el deporte", dijo Hanson. Los países cuyos corredores de distancia eran los mejores,  Etiopía, Kenia y Japón, enfatizaban el entrenamiento en grupos, notó.

"Dices: Esperen un poco. Tuvimos más éxito en Estados Unidos cuando entrenábamos en grupos. Los tres países más exitosos del mundo están entrenando en grupos", señaló Hanson. Debe haber algún mensaje en eso.

Así que él y su hermano empezaron a reclutar corredores para su grupo de élite. Sus ventajas, indicó, son que los atletas tienen "una motivación compartida, un sentido compartido de las ideas". Y se animan unos a otros.

"Es demasiado frecuente que uno mismo se obligue a salir" para correr, dijo Hanson. "Pero cuando tienes a 8, 10 o cualquier cantidad de compañeros de equipo que cuentan contigo, entonces estás ahí".

Eso es también lo que manifestó Kara Goucher. Corrió su primera maratón el año pasado en Nueva York y llegó en tercer lugar entre las mujeres. Su tiempo, de 2:32:25, estuvo entre los más rápidos hasta ahora para una mujer estadounidense que corría su primera maratón. Goucher atribuye su éxito al entrenamiento en grupo. Egresó de la universidad en el 2001 y corrió sola  tres años, entrenada por su preparador universitario.

"Realmente batallé", dijo Goucher. "Me lastimaba continuamente". Sufrió múltiples fracturas de tensión, se lastimó una rodilla y tuvo fisuras en la tibia. Su esposo, Adam Goucher, también corría solo bajo la guía de su entrenador en la universidad  y también estaba batallando, comentó ella.
En el otoño del 2004 los Goucher se mudaron a Oregón y se unieron al equipo de Salazar. Las cosas cambiaron totalmente, indicó Goucher.

"Creo que es posible entrenar por cuenta propia, pero sí pienso que es mejor en grupo", expresó. "Cada uno ve el éxito de los otros. Todo parece estar más al alcance". "Y te hace rendir cuentas", continuó. "En lugar de esperar todo el día para correr, tengo que salir y reunirme con las chicas".

Textuales

"Creo que es posible entrenar por cuenta propia, pero sí pienso que es mejor en grupo; cada uno ve el éxito de los otros".
Kara Goucher

"Es demasiado frecuente que uno mismo se obligue a salir. Pero cuando tienes a ocho o diez, o cualquier cantidad de compañeros de equipo que cuentan contigo, entonces estás ahí".
Kevin Hanson