- OCT. 17, 2009 - Foto - Interbarrial de Fútbol - EL UNIVERSO
La no asistencia a Sudáfrica jamás nos retiraría del ascenso futbolístico que está demostrando Ecuador en arenas internacionales, si bien es cierto que nos hiere la competitividad del combinado en sus 18 partidos, en donde demostró argumentos y más falencias y no se logró una nueva hazaña.
En el balompié hay axiomas y frecuencias, y es que jugando bien, proponiendo y dominando un cotejo se puede perder, teniendo referentes para salir airosos en casa y actuando en la altura se es vencido, el fútbol atribuye virtudes y errores, y cuando estos últimos son mayores cuantitativamente, conllevan a una derrota, al igual que cuando existe exceso de confianza y se minimiza al adversario, es este deporte tan apasionante que llena estadios y en instantes puede descifrar a millares de aficionados que salen desilusionados; no es un concurso de méritos para obtener presencia en un mundial, es tan lógico como tan impredecible, razón para paralizar toda una nación.
Es verdad que estamos tristes, que metafóricamente nos sentimos heridos, es que nuestra selección sí mereció estar sobre Argentina y el mismo Uruguay, pero en las lides camina a la meta quien cree llegar a la meta.
No podemos hablar de fracaso, cuando la selección vencía todos eran estrellas para un periodismo poco analítico en los pasajes de un resultado adverso.
Hay que seguir apuntalando el ascenso, se precisa cambios de jugadores, por su edad, valores jóvenes tenemos que marcan diferencia con deportistas de otras naciones, como figuras que actúan en el exterior y son aportes valorables cuando la selección compita en su próxima eliminatoria.
El técnico es un tema para el análisis, vale adelantar quien llegue sepa del oficio en estas lides, maneje grupos y que encamine a que los jugadores rindan en un 90% en la cancha, y anexado a estas líneas, la selección debe volver urgentemente a jugar en la región costa por razones técnicas, físicas y argumentos inmersos en la preparación individual y colectiva.
Se ha cerrado una vía y no el amplio camino. Ese camino es continuar trabajando para el Mundial de Brasil 2014. ¿Los actuales directivos deben seguir? consideramos que sí, por su trabajo, experiencia y conocimientos, salvo excepción.
Que nadie tenga la vista baja, miremos en alto. ¡Pronto regresaremos a un mundial!