“Cada vez que inicio algo aprendo y experimento con nuevos materiales, básicamente todas las obras las formo primero con varillas de acero inoxidable soldadas, algunas ya así quedan terminadas, en otras uso otros elementos para darles color como resina, telas de fibra de vidrio, mezclas de cemento sobre mallas de hierro, pequeños pedazos de vidrio, cerámica, porcelanato, retazos de platos o botellas... en fin, todo lo que pueda usar como mosaico”, relata.
Algunos días le dedica todo su tiempo libre desde la mañana hasta las cinco de la tarde, y otros días se dedica a otros asuntos, puesto que esto es un hobby, entonces siempre debe ser entretenido, sin estrés.
¿Cómo nace este proyecto? “Hace unos cinco años empecé a hacerles un carrusel de caballitos de platinas de hierro forjado a mis nietos y al terminarlo se me ocurrió ponerle encima, en el eje central, un árbol genealógico de mi familia representado por las manos de mis hijos y nietos... más de 30, así se dio, y poco a poco me involucré en otros proyectos”. Esto lo divierte y relaja.. “no pretendo otra cosa”.