- SEP. 22, 2009 - Foto - Otros Deportes - EL UNIVERSO
La FIA “arrancó la mala hierba” de la F1 al expulsar de por vida a Flavio Briatore y amenazar a Renault con la expulsión definitiva si reincide en los dos próximos años, se felicitó ayer su presidente, Max Mosley.
Briatore, ex director de Renault, se granjeó sólidas enemistades por sus pocos escrúpulos. El italiano de 59 años es el único director de una escudería que ha confesado que la F1, donde no volverá a poner los pies, no le interesa. “No me gusta la Fórmula Uno. Me gusta el trabajo que hago. Me gusta el producto que fabrico”, dijo.
Tampoco hacía gala de diplomacia: sobre los Brawn cuestionó el valor de sus pilotos sin morderse la lengua: “Uno (Rubens Barrichello) estaba casi retirado y otro buen chico pero lento (Jenson Button).
Briatore cayó por hacer trampa y porque a algunos de sus enemigos les venían bien las filtraciones sobre Singapur.