- SEP. 14, 2009 - Foto - Otros Deportes - EL UNIVERSO
El presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), el inglés Max Mosely.
El presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), el británico Max Mosely, describió este lunes en Montevideo un panorama de crisis en la Fórmula 1, en tanto informó que se aplazó la audiencia por el caso Renault para el 23 de este mes.
"Esperamos tener una respuesta el miércoles, originalmente (la audiencia por el caso Renault) estaba prevista para el lunes (21 de septiembre), pero dimos una prórroga," dijo Mosley, quien llegó a la capital uruguaya para la inauguración del undécimo Congreso América de la FIA.
Sobre la escudería francesa pesa una sospecha de trampa durante el Gran Premio de Singapur 2008, en donde el piloto brasileño Nelson Piquet Jr. propició un accidente para favorecer la victoria de su compañero de escudería, el español Fernando Alonso.
"No sé que va a ocurrir, porque hasta ahora siempre escuché el caso en contra, y no he escuchado el caso a favor de Renault. Hasta tanto no escuchemos las dos partes de la historia, es imposible llegar a una conclusión", dijo Mosely en una conferencia de prensa.
"Debo ser neutral y asumir que se es inocente hasta que haya evidencia de culpabilidad", agregó.
Por otra parte, Mosley, que dejará la presidencia de la FIA luego de las elecciones del organismo en octubre, estimó que las grandes escuderías están en crisis, por lo que podrían haber más deserciones en la Fórmula 1 tras las salidas de Honda y BMW.
Mosley se negó a identificar qué escuderías podrían seguir el camino de Honda y de BMW, pero afirmó que "todos los fabricantes de la F1, sin excepción, reciben directa o indirectamente dinero de impuestos como ayuda para su negocio".
"Por tanto, uno no debería sorprenderse si deciden abandonar la F1", agregó, e indicó que "lo que podemos hacer es tratar de bajar los costos hasta el punto en que sea una actividad rentable (... porque) de momento algunas (escuderías) están gastando demasiado dinero".
Mosley dijo que los grandes equipos contratan entre 800 y 1.000 personas para poner dos autos en carrera 18 veces al año y "gastan en el orden de los 500 millones de dólares anuales".
"Lo que nosotros decimos es que estos costos deberían bajar a 70 u 80 millones de dólares anuales, unos 50 millones de euros", para que funcione, agregó.
"Sería peligroso no asumir que no va a haber más deserciones", indicó. "Por eso estamos buscando el ingreso de equipos independientes, para asegurarnos de que tengamos una buena participación en 2010", puntualizó.