Lunes 07 de septiembre del 2009 Fútbol

Los Benítez, sin festejo

QUITO

/data/recursos/fotos/DXT05B070909,photo01_228_168.jpg

QUITO. De derecha a izquierda: Lucely, Karen y Lisseth Chalá, junto con su madre, María García, y los mellizos Emily y Cristiano.

Todo estaba listo para festejar. Sin embargo, la caída 2-0 de Ecuador ante Colombia,  en el estadio Atanasio Girardot, acabó con la ilusión de Lisseth Chalá, esposa del delantero del Birmingham inglés Christian Benítez, y de toda su familia; al final, la esperanza quedó cifrada en un triunfo este miércoles ante Bolivia, en La Paz.

Como en anteriores juegos eliminatorios, la cita fue al norte de Quito en el domicilio de Cléber Chalá, ex seleccionado nacional.

Antes del pitazo inicial, toda la familia se había reunido frente a un televisor de 42 pulgadas, incluidos los mellizos recién nacidos (el 10 de agosto pasado) de Benítez: Emily y Cristiano.

Mientras, Karen y Lucely, hermanas de Lisseth, y María García, madre de las tres chicas, estuvieron nerviosas en las primeras jugadas. “Vamos, Édison (Méndez), ese es tu gol”, exclamó Karen, ante una acción del jugador de Liga de Quito, pero su aliento no alcanzó.

El gran ausente fue Cléber Chalá. El ex volante de El Nacional prefirió ver el partido solo y concentrado ante las acciones de su yerno.

Pasaron los minutos y el gol no llegó. Hubo intranquilidad, pero sobre todo susurros de que la Selección no jugaba bien y que el partido no era bueno.

En la sala, donde se lucen una foto gigante del Chucho en la celebración de un gol con la camiseta del Santos Laguna de México y otra de Cléber Chalá con la Universidad de San Martín de Perú, y más recuerdos de fútbol, se escuchaban arengas a favor de  la Panterita.

“Vamos, Chucho, tenemos que ganar”, dijo Lisseth desde la lejanía.

Llegó el gol de Colombia y el desconsuelo fue general. Las tres hermanas, que lucieron la camiseta Nº 11 (de Benítez), se pusieron tristes, al igual que su madre.

Por esta ocasión no hubo  festejo. Incluso Lisseth no pudo ver alguna locura de su esposo en la celebración, como cuando en México lo hizo con dos balones en la barriga cuando ya sabía que iba a ser padre de los mellizos.

“Antes, los goles me dedicaba solo a mí, pero ahora tengo que compartir con mis hijos”, contó Lisseth, quien no pierde las esperanzas de celebrar una victoria ante Bolivia en La Paz para seguir soñando con Sudáfrica.

Fútbol

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.