Domingo 23 de agosto del 2009 Salud

Ricardo Cañizares Fuente: 'Antigripales dejan que avance AH1N1'

Por José Olmos

Entrevista: Ministro de Salud (e)

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Ricardo Cañizares, encargado del Ministerio de Salud, hasta mañana en que volverá la titular.

El país está preparado para una segunda oleada de la gripe AH1N1, advertida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), afirma el ministro de Salud (e), Ricardo Cañizares, al frente de esa cartera debido a la ausencia de la titular, Caroline Chang,  en las últimas semanas, por razones familiares, según el funcionario.

Indica que tomar antigripales es arriesgado, pues produce calma en los síntomas de una posible influenza

No era cuestión de evitar que entre la gripe AH1N1, sino que no llegue de forma masiva, como ha sucedido, afirma Ricardo Cañizares, ministro de Salud (e). Él reemplaza a la titular, Caroline Chang, quien no ha aparecido públicamente desde la posesión presidencial. Dice que ella se reintegra mañana, pues estaba ausente por problemas familiares y descarta que se haya infectado con la influenza.

¿La directora de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, ha llamado a la comunidad mundial a prepararse para una probable segunda oleada de gripe AH1N1. ¿El país está listo para algo  así?
En esta primera oleada, el país ha tenido un plan de contingencia que ha dado respuesta, que ha permitido tener controlado (el virus) en gran medida, para evitar una rápida dispersión de la enfermedad. De tal manera que en este momento, de acuerdo  con la clasificación de la OMS y la OPS, a nuestro país se lo ubica en un nivel intermedio, en una situación de moderada a leve, o sea que los servicios de salud tienen todavía capacidad de respuesta, no hay una altísima transmisión y la letalidad se mantiene relativamente baja en relación con otros países. El operativo ha respondido, si va  a haber una segunda ola, el país ha ganado experiencia, el personal de salud está más entrenado, los protocolos de atención médica se han ido ajustando. La respuesta es sí, está preparado.

La epidemia se presentó incluso en la Presidencia de la República; un ministro y su edecán contagiados, el presidente Rafael Correa en observación.
Lo que demuestra eso es que esta epidemia puede atacar a diversas personas, independiente de su ocupación, de su condición de vida. Esta epidemia ha ido progresivamente introduciéndose en todos los países, pero eso no quiere decir que ese país haya fracasado. Desde el comienzo se tenía previsto que la epidemia, que es una de las más difíciles de controlar por su naturaleza de transmisión, ingrese. La respuesta del Ecuador ha sido importante,   porque no ha sido un ingreso explosivo o masivo. El aparecimiento de casos en el Palacio de Gobierno demuestra que puede atacar a diversos estratos. Lo importante es que por medio del cerco epidemiológico el Ministerio de Salud actúa inmediatamente.

¿Y por qué se descuidaron los cercos epidemiológicos? En un inicio se suspendieron clases en planteles, por ejemplo, después estas medidas no se tomaron.
Una epidemia debe ser entendida como una guerra en la que hay diferentes escenarios y se montan diversas estrategias. La primera estrategia en esta guerra era disminuir el riesgo de introducción de virus.

Pero no se logró eso.
Se logró en la medida en que los cercos iban encaminados a estudiar los primeros casos y de inmediato se actuaba. La medida era disminuir el riesgo de ingreso, no de eliminarlo. Una vez que se logró el objetivo de contener para que el ingreso no fuera explosivo, la estrategia cambió. Ahora, básicamente, se busca disminuir los cuadros graves y letales.

En la cuarentena y aislamiento de los pacientes comprobados y sospechosos hay denuncias de que, en algunos casos, no se les ha indicado qué hacer, y ellos han procedido por su cuenta. ¿A quién le corresponde actuar?
Al Ministerio de Salud y a la ciudadanía. En este momento vamos detrás de dos objetivos: uno, seguir frenando el ritmo de transmisión, con mensajes educativos de prevención. El otro es disminuir casos graves y letales, diciendo a la ciudadanía que en cuanto sienta síntomas vaya a los centros de salud, que no espere, que acuda a los hospitales. Hemos educado a nuestro  personal para que pueda detectar síntomas de alarma e iniciar de inmediato el tratamiento. Además hemos orientado a evitar la automedicación, porque, por costumbre, frente a una gripe, fiebre o dolor de cabeza se toma su limonada, se automedica o va al boticario. Entonces se agravan porque dejan pasar mucho tiempo, sin pensar que es algo grave y se complica.

Pero quien tiene una simple gripe deberá asistir a un médico. Eso complica a mucha gente que no tiene dinero para eso.
Tenemos un porcentaje importante de casos que llegan graves por la automedicación. Estamos diciendo a la gente que si tiene síntomas de  gripe no vaya a trabajar o a estudiar, para no contagiar a otras personas, y que acuda a nuestros centros de salud y hospitales.

Sucede que en zonas suburbanas y en poblaciones pequeñas los afectados con los síntomas parecidos a la gripe porcina van en busca de atención médica pero no los atienden, pues no consiguen turno. ¿Quién les garantiza la atención?
Nuestros centros de salud atienden todos los días. En nuestros hospitales atendemos las 24 horas. De tal manera que esa persona si se agrava debe ir a los sitios de emergencia.

Pero la gente va y se queja porque no se la atiende, porque no tiene turno. Le cito un caso: hace tres semanas, una paciente que tenía los síntomas característicos de la gripe porcina llegó a las 13:00 al  dispensario de Francisco Segura y San Salvador, en Guayaquil, y en recepción le dijeron que el personal no estaba y como no tenía ficha médica ni turno sería difícil atenderla; que solo había disponibilidad en ginecología. Ella se fue a un centro privado.
El horario de atención en los centros de salud es hasta las 16:30. Tendríamos que investigar este caso, pero son situaciones aisladas y tomaremos medidas. Debo señalar que en todos los centros de salud hemos duplicado y triplicado la atención y estamos atendiendo a todas las personas. Y si no se puede atender en ese día se lo hace al siguiente. En los hospitales grandes tenemos unidades móviles para cubrir esa sobredemanda, además se ha contratado personal adicional en las provincias.

Al no poder comprar antigripales serán miles los que lleguen a los centros de salud. ¿Hay suficientes médicos para atender a esos miles de personas?
Hemos reforzado con más personas y seguiremos reforzando. Lo importante que hay que entender es que se trata de evitar que la gente se complique o venga agravada y fallezca. Esta es una medida temporal para tener la posibilidad de que los pacientes sean atendidos y sean medicados adecuadamente. Además había promoción engañosa en los medios sobre determinados medicamentos contra la gripe.

¿No era mejor prohibir esa propaganda engañosa?
Hicimos eso. Pero al ver que varios de los casos graves tenían automedicación, lo mejor era suspender la venta libre de esos antigripales o antiinflamatorios. No es que produzcan un efecto dañino sino que al tomarlos calma ciertos síntomas y eso le da al paciente una falsa tranquilidad como que si está curándose, pero la enfermedad avanza y se complica.

Hubo casos en Cañar, Tungurahua, Chimborazo y otras provincias donde los parientes de personas fallecidas reclamaron porque nunca les dijeron que el enfermo estaba infectado con el AH1N1. ¿Por qué?
Al comienzo hubo algún reclamo en ese sentido. Luego se han ido confirmando los casos y después la misión ha sido ir a la comunidad a constatar y dar el tratamiento. El hecho de que se haya presentado un caso y no se haya ido extendiendo quiere decir que el trabajo ha dado resultados. Debe quedar claro que es la primera pandemia del siglo XXI, es mundial y hay que esforzarse.

¿Por qué de los muertos con la AH1N1 se indica que padecían de bronquitis, problemas renales u otros males? Da la sensación de que ninguno de ellos murió por el virus.
Lo que se dice es que son fallecidos por la influenza, pero hay enfermedades de base que convierten los casos en más graves. Hay enfermedades que son  crónicas, debilitantes, como el cáncer, la diabetes, insuficiencia renal, problemas pulmonares. Entonces, un gran porcentaje de los fallecidos tenía esas enfermedades que facilitaron o permitieron el ingreso del virus, creando condiciones para casos graves. Esto sucede en todos los países. Por eso recomendamos a las personas que tienen problemas de salud complicados y presentan síntomas de gripe, no dudar e ir a un hospital.

¿Por qué no se aplica la misma rigurosidad en los controles? Se han prohibido conciertos privados pero no espectáculos masivos como los que organizó el Gobierno en su posesión.
Lo importante es que uno tiene que comprender la dinámica de transmisión de la enfermedad. En un estadio, por ejemplo, la población no está concentrada en un área donde hay poco aire. Además indicamos que a eventos públicos las personas que estén con síntomas de gripe no acudan.

Lo importante es que consigan atención, medicamentos y que el Estado lo garantice.
En ningún momento ha habido falta de medicamentos. El Ministerio de Salud tiene un stock grande de antivirales y hemos distribuido en todo el país. Compramos unos 180 mil tratamientos y recién hemos dado unos 5 mil.

Perfil: Ricardo Cañizares
EDAD
54 años.

ESTUDIOS
Médico de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Quito. Posgrados en la misma entidad y en la Universidad Estatal de Guayaquil, en administración de salud pública.

CARGOS
Fue jefe regional de Epidemiología en la Costa, durante varios periodos; subsecretario regional de Salud en la Costa, docente universitario.

PUBLICACIONES
Estudios epidemiológicos y de salud pública sobre dengue, cólera y otras epidemias.


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