Edición del VIERNES 7 de Agosto del 2009
Sambo - Logo
EL UNIVERSO inicio e-mail
::::::::: M E N Ú ::::::::::
    Portada
    Nuevas puertas
    En bandeja
    Salud y belleza
    Del momento
    La mirada
    Internacional
    Moda
    Eventos
    Gastronomía con Epicuro
    Decoración
    De boca en boca
    La Cristi
    Ojos bien abiertos
    De Viaje
    Conectados
La Cristi 
Emergencia fashion
ampliar imagen ampliar imagen

Imprimir esta noticia Enviar noticia por e-mail
lacristigye@yahoo.com

Luego de una sentada de dos horas en un banquito fuera del MAAC, y con mucha paciencia haber visto pasar a mi alrededor a personas de diferentes edades, ocupación, nivel social y preferencias, pude entender por qué algún día Julio Iglesias dijo que las ecuatorianas somos las mujeres más feas.

Aunque de furia, de una u otra forma, el hombre en algo tenía razón.  Creo que no somos feas en lo físico, lo que estamos es mal asesoradas… o mejor dicho, tenemos malos referentes.

No wonder que nuestra gente se vista tan mal si el aspiracional o ejemplos de celebridad son los programas rosa con Marián Sabaté a la cabeza.  Solo basta con ver el programa diez minutos y uno lo entiende todo.  Es que no hay que ser modelo para verse linda ¡solo hay que tener sentido común!

¿A qué me refiero? Si alguien está chubby, o gordita, igual puede ser linda, si se pone ropa que le siente. Pero eso de fajarse en vestuario dos tallas menos y que los gordos se rebosen del corsé... ¡fatal! Y para colmo, con el perdón de los señores, ¿con qué cara esos fulanos que la acompañan critican tanto a todo el mundo?

Y no es solo con ella el problema. Si tan solo vemos a Mariella, que es simpática la bandida, pero que tampoco es ningún referente al elegir vestuario, encontramos lo mismo. La Jessenia Hati o como se escriba es uno de esos seres que por ser larguísima y contactada ya tienen espacio al aire, pero no es tampoco algo que deslumbre.

Pudiera seguir por tanto rato explicando el problema de referentes del cual sufrimos y a la larga el problema se mantendría vivo. Yo me pregunto: ¿por qué no tenemos gente en pantalla con menos look de modelo mal pagada y más gente con algo que decir, y facha sencilla pero agradable?

De pronto, así imitaríamos más los contenidos de la gente y pudiéramos ocuparnos más de desarrollar personalidades más fuertes. Una vez ganado eso, la imagen llegaría sola. ¡Dios bendiga a la televisión pagada que nos permite ver otra cosa!  Al internet que lo tenga en su gloria, que nos permite acercarnos a un mundo más agradable a la vista y a los Blackberry, que les dé la resurrección eterna, porque nos han garantizado el acceso eterno al mundo más allá de nuestras fronteras. ¡Amén!


© Derechos Reservados Compañía Anónima EL UNIVERSO. Todos los Derechos Reservados