Sábado 1 de agosto del 2009 Guayaquil, Ecuador
Esta semana en Guayaquil tres iglesias denunciaron que fueron perjudicadas con billetes falsos de $ 20.
El papel del billete era resbaladizo, diferente. Pero la impresión era perfecta y hasta tenía el alto relieve. Incluso si se lo ponía en contraluz se divisaban la cinta y sellos de seguridad.Cuando los comerciantes se dieron cuenta de que eran dólares falsos los antisociales ya habían pasado $ 1.000. Esta mala experiencia vivieron ocho editoriales que participaron en la Maratón del Cuento, el segundo fin de semana de mayo pasado. Este es el único hecho que la Policía Judicial de Pichincha (PJ-P) tiene registrado en el año.Según el teniente Guillermo Garzón, jefe de la Brigada de Misceláneos de la PJ-P, los afectados por ese tipo de ilícitos no hacen la denuncia, pues prefieren deshacerse de los billetes poniéndolos en el mercado.Los golpes de la Policía, asegura, han sido a base de informantes secretos. Por ejemplo, cita, están circulando billetes de $ 20 que pasan la seguridad del marcador fluorescente. Cada billete falso con esta característica cuesta $ 6; y los que no tienen esta seguridad, dólar y medio, indica el oficial.La cantidad de dinero falso que está en circulación no se sabe. Los agentes investigan y piden a la ciudadanía que denuncie el perjuicio.Según Garzón, los falsificadores prefieren regar pequeñas cantidades de dinero ilegal, para evitar una denuncia por grandes valores.Eso no ocurrió en la Maratón del Cuento. Una pareja y dos niñas fueron al evento aparentando ser una familia.“Visitaron todos los puestos. Iban y venían. Y cada vez que se acercaban al stand hacían una compra de poco valor pagando con un billete de $ 20”, recuerda Alejandro Bustos, editor de la revista infantil Elé.Los antisociales delinquieron hora y media. De pronto, la cajera de una editorial alertó a los demás de que tuvieran cuidado pues ella tenía ocho billetes falsos de $ 20.Todos los comerciantes revisaron sus cajas y se dieron cuenta de que también habían sido perjudicados. Minutos después la pareja y las niñas se acercaron por séptima ocasión al stand de Elé. Cuando el vendedor se percató que recibió un billete falso pidió ayuda a los guardias privados, quienes detuvieron a los maleantes y llamaron a la Policía.Antes de que los agentes de la PJ-P llegaran al lugar –afirma Bustos– los custodios dejaron ir a la mujer y sus supuestas hijas porque lloraban. El editor de Elé calificó el hecho como una imprudencia, pues se desconocía si eran familia y su grado de participación en el ilícito.Tras la audiencia de formulación de cargos, al detenido le dictaron medidas cautelares alternas: la prohibición de salir del país y la obligación de presentarse cada ocho días en el Juzgado. Luego de un mes, la causa se archivó porque los afectados no siguieron con la demanda. Bustos dice que esperó que la Fiscalía y la Policía actúen de oficio.“Tal vez se perdió la oportunidad de desarticular una banda de falsificadores”, lamenta.En Guayaquil, esta semana tres iglesias católicas denunciaron un perjuicio por $ 1.630. Gente que se hizo pasar por feligreses utilizó billetes falsos de $ 20 para pagar tablas de bingos y dar las ofrendas. DetallesCódigo PenalLa falsificación de moneda se considera un delito contra la fe pública. Se castiga con 4 a 8 años de reclusión mayor y multa de $ 16 a $ 156.Cambio de valorSe sanciona con prisión de 1 a 5 años y multa de $ 8 a $ 46 a quienes alteren el valor de una moneda o billete.La circulaciónTambién se castiga a quienes luego de recibir una moneda o un billete falso lo ponen otra vez en circulación. La pena es de 1 a 6 meses de prisión y multa de $ 6 a $ 16.
Agropecuarios Son pocos los consensos
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