- JUL. 31, 2009 - Foto - Política - EL UNIVERSO
QUITO. El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza (i), y Rafael Correa dialogaron sobre las relaciones con Colombia.
El Gobierno marcó distancia con el ex ministro de Seguridad Interna y Externa, Gustavo Larrea, para que se defienda ante la justicia sobre posibles nexos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), como consta en el supuesto diario de Raúl Reyes, muerto en Angostura, Sucumbíos, el 1 de marzo del 2008 por parte del ejército colombiano.
Las copias del diario de 20 páginas, escrito a mano, con letra de imprenta en un cuaderno espiral de una línea, hizo público el Gobierno el miércoles pasado y lo entregó a la Fiscalía.
En la última página del cuaderno con fecha 15 de enero del 2008, Reyes califica a Larrea de “traidor” por las dilatorias para la liberación de los prisioneros en manos de las FARC y el intercambio humanitario. Además relata una reunión anterior con Larrea para concretar este objetivo.
El ministro de Defensa, Javier Ponce, al ser consultado si el régimen abandonó a Larrea, contestó que “no le dejamos solo ni acompañado. Tendrá que responder, tendrá que defenderse, es una cuestión de él”.
Mientras tanto el ministro coordinador de Seguridad Interna y Externa, Miguel Carvajal, aclaró que si se comprueba que Larrea conocía del campamento de Angostura, sería algo grave. “El Presidente ha dicho con claridad que en ese caso él consideraría un acto de traición a la Patria”.
Gustavo Larrea, mediante un comunicado de prensa dijo que este supuesto diario es una “nueva patraña” en su contra y lo único que busca es desestabilizar al Gobierno. Es un nuevo episodio de “maledicencia, calumnias y acoso sin precedentes” que en los últimos siete meses ha soportado el gobierno de la Revolución Ciudadana y él particularmente.
Mientras tanto, José Ignacio Chauvin, quien también es señalado en el supuesto diario de Reyes junto al coronel (r) Jorge Brito y a José Ayala (fallecido), señaló que ese documento es un “mamotreto” inventado para hacerle daño.

Chauvin reveló que durante las siete veces que se reunió con Reyes, en territorio colombiano, entre noviembre del 2007 y febrero del 2008, no conoció la letra del jefe guerrillero y que sus encuentros los pactaba verbalmente para agilitar el canje humanitario de los rehenes.
“Que esto sea (diario) de Raúl Reyes es absolutamente falso. Es montado y han ido escribiendo de acuerdo a lo que iba aconteciendo. Con Reyes jamás hablamos del tema Ostaiza”.
Eso lo dijo en referencia a la página 19 del documento donde Reyes señala a Chauvin como Nacho y dice que es “otro farsante, nos ha fallado y solo se dedica al negocio de la merca (droga) con los Ostaiza (acusados de narcotráfico)”.
Sobre la autenticidad del diario, Ponce no descartó que haya sido de Raúl Reyes. “Se han hecho pruebas grafológicas, pero hay que ir mucho más lejos”, expresó tras señalar que lo más probable es que dicho documento se haya encontrado en Angostura.
El ministro coordinador de la Política, Ricardo Patiño, dijo que desconoce el origen del documento y pidió que si algún funcionario estuvo involucrado con las FARC explique a la opinión pública.
El ex presidente Lucio Gutiérrez también opinó ayer sobre el tema y dijo que él "nunca" traicionó a las FARC porque jamás me han dado un centavo” a propósito de que en el supuesto diario, Raúl Reyes califica al líder de Sociedad Patriótica como otro “traidor”.
Gutiérrez aprovechó para denunciar un “complot” por parte del Gobierno, después de recibir una citación para declarar ante la Fiscalía en relación a un presunto intento de asesinar al presidente Rafael Correa.
Dijo que este “intento de involucrarlo” en la supuesta tentativa de atentado, es una “persecución brutal y perversa” por parte de Correa.
Mario Pazmiño, ex director de Inteligencia del Ejército; y Manuel Silva, ex jefe de la desaparecida Unidad de Investigaciones Especiales de la Policía (UIES) coincidieron ayer en la necesidad de que las autoridades correspondientes investiguen ese supuesto diario.
Según el ex oficial del Ejército al comparar la letra de un diario que consta en el libro El Juego del Camaleón de Arturo Torres, gran parte de los rasgos caligráficos "especialmente en ciertas letras base por ejemplo la t, la e, la l, la m son exactamente iguales" al entregado a la Fiscalía para su investigación.