Han pasado ocho años desde que Harry Potter y la piedra filosofal (2001) echó a andar la serie de películas de Harry Potter, y en ese entonces, el productor David Heyman y el director Chris Columbus declararon que habían buscado chicos británicos por mar y tierra para que interpretaran a los tres aprendices de mago principales de la serie, Hermione, Harry y Ron Weasley. Entonces preadolescentes, Watson, Daniel Radcliffe y Rupert Grint fueron seleccionados no solo porque Heyman y Columbus pensaron que tenían la madera de actor necesaria para el trabajo, sino también porque consideraron que los jóvenes podrían manejar todas las presiones que se derivarían de crecer como las estrellas de una serie de exitosísimas películas de distribución mundial.
Nunca dudó de su capacidad para interpretar a Hermione, dice Watson, en la nueva película de Harry Potter, la cual será en dos partes y el remate de la serie. Fue bueno que Heyman y Columbus tuvieran una perspectiva muy amplia, pues a los 10 años, Watson no tenía ni idea en lo que se estaba metiendo. “Lo chistoso es que nunca me di cuenta de que iba a ser famosa”, afirma Watson. “Esa parte nunca se me ocurrió, en verdad nunca. Solo estaba haciendo pruebas para conseguir un papel. En lo que se refiere a interpretar a Hermione, me encantó su personaje y simplemente sentí que sabría cómo interpretarla y que yo podría ser ella”.
Continúa: “Pero, francamente, nunca llegué a captar el aspecto de la fama. Cuando estamos haciendo una película vivimos en una pequeña burbuja y no nos damos cuenta del impacto que está teniendo en el resto del mundo. Es en aquellos momentos surrealistas, como en los estrenos o cuando alguien se me acerca y está enormemente emocionado, cuando me doy cuenta de que soy famosa. Pero se me olvida la mayor parte del tiempo”.
De 19 años actualmente, Watson dice que no podría decir, en caso de que hubiera entendido plenamente lo que ahora sabe acerca de las implicaciones de estar todo este tiempo en el universo de Harry Potter, si hubiera considerado la posibilidad de no firmar el contrato para empezar. “Creo que me hubiera sentido muy abrumada. Pero esa ha sido mi vida. En verdad no puedo imaginármela de ninguna otra manera. En cierto modo me hizo ser quien soy. Es imposible imaginar qué hubiera sido mi vida sin Harry Potter”.
Tanto en las películas como en los libros, Hermione empieza siendo una sabelotodo, de pelo desgreñado, mandona y, sin embargo, profundamente insegura. A través de los años, ella adquiere cierto sentido de la moda y confianza, aprende a relajarse y se convierte, como dice ella misma, en ‘uno de los chicos’.
Va a ser difícil, “muy duro, definitivamente”, dice Watson, decirle adiós a Hermione y a Hogwarts cuando termine la producción de Harry Potter. No obstante, después de tanto tiempo y de tantas producciones colosales, ella no lamenta tener el final a la vista. “Pienso que todos estamos listos para dejar eso atrás”, asegura.
Watson dice que no ha decidido qué hacer en el futuro, una vez que haya puesto a descansar a la serie, ni siquiera si seguirá siendo actriz. “Iré a la universidad en septiembre”, dice. Si ella continuara actuando, sin embargo, veríamos a Watson en papeles muy alejados de una muggle que trata de sobresalir. “Me gustaría interpretar a alguien un poco diferente, sí, pero no voy a ir a interpretar a una matona solo por alejarme de Hermione. No quiero volver a interpretar el mismo papel, pero tengo que encontrar a un personaje con el que me pueda identificar”, revela Watson..
“Será muy interesante ver si puedo encontrar algo con lo que me sienta tan convencida como me sentí con Hermione, pues sentí simplemente que tenía que interpretar ese papel. Es muy difícil de explicar”, concluye.