- JUL. 18, 2009 - Foto - País - EL UNIVERSO
TULCÁN. Los mayores compradores de las bodegas de comestibles de las calles Olmedo, Coral y Calderón, son colombianos.
El comercio que se realiza a diario por el puente internacional Rumichaca deja miles de dólares en pérdida a pequeños comerciantes por las restricciones al ingreso de productos ecuatorianos hacia Colombia.
Entre los afectados hay comerciantes de Otavalo, Atuntaqui, Ibarra, Quito, Ambato, Huaquillas y Guayaquil, que venden sus productos textiles y comestibles en Tulcán e Ipiales (Colombia).
Para Jorge Pérez, propietario de un almacén de telas en Tulcán, las ventas han caído a cero y el endeudamiento a las fábricas de Quito y Guayaquil se ha incrementado.
“La gente que compra en este almacén al por mayor es de Colombia, los sastres de Tulcán compran un cierre, un metro de tela y un hilo, de ahí que al poner restricciones al paso de productos hacia Colombia nos ha matado”, dijo Pérez.
Igual criterio tiene Lidia Quispe, quien posee un taller con cinco máquinas industriales. Esta semana tuvo que despedir a dos de las tres operarias.
“No hay venta, qué hago teniendo empleados si al final del mes no voy a tener dinero para pagar el sueldo”, expresó.
Feria sin compradores
Pocos fueron los comerciantes colombianos y ecuatorianos, que el pasado jueves, día de feria, se atrevieron a pasar la frontera, de lado a lado. Las retaliaciones que ejercen los gobiernos centrales de Ecuador y Colombia, están ‘matando’ el poco comercio que aún existe en esta zona, fueron los comentarios de los comerciantes.
Los controles que realiza la Policía Aduanera de Colombia (Polfa) a menos de 50 metros del puente Rumichaca, no permiten el paso de una ‘aguja’ desde Ecuador hacia Colombia, violando todos los acuerdos bilaterales que tienen los dos países, comentó un comerciante ecuatoriano, que por más de 30 años se ha dedicado a llevar y traer comestibles, a los dos lados de la frontera.
Ese día, donde cientos de colombianos y ecuatorianos realizan sus compras en el Centro Comercial Popular y mercado San Miguel, principalmente de prendas de vestir, las ventas disminuyeron. Igual situación tuvieron los propietarios de bodegas de comestibles ubicadas a lo largo de las avenidas Coral, Olmedo y Calderón. Las ventas disminuyen el diez por ciento.
José Cachiguango, comerciante de Otavalo, Ibarra, que cada jueves, desde hace 20 años llega a la feria de Tulcán, critica la actitud de los presidentes Álvaro Uribe de Colombia y Rafael Correa, por los perjuicios que dejan a miles de ecuatorianos que han vivido del intercambio comercial.
Según Cachiguango, un sobrino suyo, que viaja cada quince días hasta Bogotá con ponchos y ruanas, no ha podido pasar con ninguna prenda porque lo hacen regresar apenas pisa suelo colombiano.
Iguales críticas tienen los comerciantes colombianos con los excesos del lado ecuatoriano, al no permitir el paso de productos de Colombia.
Detalles
Limítrofes
Pasos ilegales
La Policía confirmó que por los pasos ilegales en la frontera entre Ecuador y Colombia continúan pasando productos para abastecer a los poblados de los dos lados de los límites fronterizos.
Protesta
Comerciantes de ambos países señalaron que si los gobiernos no solucionan los problemas y se reanuda el comercio por la frontera, realizarán un paro indefinido de actividades que incluiría el puente internacional Rumichaca.