- JUL. 17, 2009 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
Personal de Perenco asistió a fines de mayo a una sesión de subasta convocada por Petroecuador, que no tuvo ofertas. La firma francesa operaba 22.500 barriles de crudo diarios.
La presencia del presidente ejecutivo de Petroecuador, Luis Jaramillo, en las instalaciones del bloque 21, concesionada a la petrolera francesa Perenco, impidió ayer que la contratista suspenda las operaciones en las áreas que administraba.
Los técnicos de Petroamazonas, filial de la petrolera estatal Petroecuador, asumieron ayer el soporte técnico de los sistemas junto con los empleados de la petrolera francesa Perenco.
Perenco extrae 22.500 barriles al día (ayer reportó 18.229), según la Dirección Nacional de Hidrocarburos (DNH).
Rodrigo Márquez, gerente para América Latina de la empresa, dijo que “tomar el control de las instalaciones significa una expropiación. El Estado ha tomado el control de las operaciones y lo hizo de manera que no tenemos control efectivo de las mismas”. El miércoles, Perenco anunció la suspensión de sus operaciones ayer, pero la intervención de Jaramillo no posibilitó tal acción.
Márquez agregó que otro paso será sumar a la demanda ya iniciada, daños y perjuicios por expropiación y confiscación. Perenco y el Estado enfrentan una disputa en un Tribunal Arbitral Internacional, conformado para el caso, por el reparto de excedentes petroleros.
Para Petroecuador, su presencia “por disposición del Gobierno” no obedece a tal situación, sino a “un primer acercamiento con trabajadores y técnicos de esa empresa, a quienes se les pidió no parar la producción”, indicó el vocero Byron Galarza.
Sin embargo, tras un corte de la línea del sistema informático producido por Perenco desde Quito, este fue recuperado luego por Petroamazonas. Además se pidió prorrogar contratos con proveedores y facilitar dinero para que opere la estatal.
La visita estuvo liderada por Jaramillo, José Murillo, procurador de la empresa; y Wilson Pástor, gerente de Petroamazonas, a quien se le delegó entregar el soporte técnico de la operación de los bloques 21 y 7.
Pástor designó a su gerente de operaciones y a su superintendente para que vigilen y aporten en los requerimientos técnicos del campo, con el fin de que la producción se mantenga a un ritmo normal.
Según Galarza, el superintendente del bloque 21, donde estará Pástor hasta mañana, recibió la orden desde Quito de cerrar las válvulas, lo que por intervención de Jaramillo no se concretó, pues ofreció estabilidad laboral si Perenco decidía despedirlos por incumplir con las disposiciones dadas.
La situación jurídica de Perenco no es clara. Petroecuador anotó que el marco legal que les permitió operar será analizado por la Dirección Nacional de Hidrocarburos y el Ministerio de Minas. Así buscarán “situar la figura jurídica para el futuro de los bloques que operaba”.