- JUL. 15, 2009 - Foto - Internacional - EL UNIVERSO
China se encuentra en estado de alerta ante el riesgo de posibles ataques y atentados de la red terrorista Al Qaeda en contra de sus ciudadanos, empresas y proyectos.
La amenaza nace por los enfrentamientos entre chinos han y musulmanes uigures en la región autónoma de Xinjiang, que dejaron 184 muertos y más de 1.600 heridos.
El mundo islámico es tradicional aliado de Beijing, por ello el gobierno chino pidió ayer a la comunidad musulmana mundial que comprenda las medidas adoptadas en los disturbios en Urumqi, capital de Xinjiang, y que “no los entienda como un conflicto de religiones”, según el vocero de Asuntos Exteriores, Qin Gang.
Sin embargo, algunos grupos radicales han salido en defensa de sus “hermanos uigures” y se han dado llamadas de islamistas radicales a la “guerra santa” o yihad contra China en Indonesia, Irán y Turquía.
Las quejas de sectores radicales musulmanes amenazan con atraer la atención de Al Qaeda, red terrorista internacional que nunca ha tenido a China en su punto de mira.
Los temores se acrecentaron con la publicación ayer en el diario South China Morning Post de un informe de inteligencia británico que asegura que una rama de Al Qaeda en el Magreb ha amenazado a empresas y proyectos chinos en Argelia y otros países de la zona.
En EE.UU. crecen las demandas en el Congreso para investigar un presunto programa secreto de la CIA para capturar o matar a líderes de Al Qaeda, que fue ocultado de los legisladores por ocho años, por instrucciones del ex vicepresidente Dick Cheney, y que lo canceló el mes pasado el actual director de la CIA, Leon Panetta, al enterarse de su existencia.
El plan nunca se implementó y sigue en el misterio, se diseñó para atacar a corta distancia a los líderes de la red terrorista, en lugar de arremetidas aéreas que arriesgaban vidas civiles,