- JUL. 07, 2009 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
Las tarjetas de consumo, descuento, crédito de casas comerciales y otras similares que emiten los almacenes tendrán un mayor control.
El viernes pasado, la Superintendencia de Compañías aprobó una resolución para que este tipo de tarjetas se sometan a las regulaciones de costos de servicios y tasas que fije el Banco Central del Ecuador.
Con ello, las tarjetas de este segmento deberán cobrar como tope la tasa de interés activa referencial efectiva de consumo y no podrán debitar comisiones u otros conceptos adicionales que superen dicha tasa.
La nueva disposición también obliga a las empresas que originan estas tarjetas a enviar a la Superintendencia de Compañías información mensual relacionada a esta actividad.
A más de los datos generales, la Superintendencia de Compañías requerirá información específica del negocio: el tipo de tarjetas emitidas, valor total de cuentas por cobrar, cupo promedio de tarjetas, morosidad de la cartera de crédito proveniente de tarjetas.
También deberán remitir detalles sobre los costos que tiene la tarjeta, el precio de la emisión, recargos por atrasos, pérdidas, comisiones, honorarios por cobranza, entre otros.
“La Intendencia de Control e intervención verificará periódicamente la veracidad de la información remitida por estas compañías”, refiere la resolución firmada por Marcelo Icaza, superintendente de Compañías subrogante.
Además, las empresas mercantiles que emitan estas tarjetas tendrán que comunicar a sus clientes los datos relacionados a la transacción, como por ejemplo, el monto total correspondiente a los intereses, la tasa a la que serán calculados; así como la tasa de interés por caer en mora.
Actualmente, cadenas de retail (venta al detalle), tiendas departamentales, farmacias y almacenes de electrodomésticos tienen este segmento de tarjetas.