- JUL. 05, 2009 - Foto - Arte y cultura - EL UNIVERSO
QUITO. Familiares, amigos, escritores y otras personalidades acudieron al sepelio del escritor Jorge Enrique Adoum.
QUITO. Alejandra Adoum junto con la vasija de barro que contiene las cenizas de su padre en La Capilla del Hombre.
En una vasija de barro fueron enterradas las cenizas del escritor Jorge Enrique Adoum, El Turquito, como le llamaban de cariño. Cumpliendo su último deseo de ser enterrado junto con su entrañable amigo, el pintor Oswaldo Guayasamín, se levantó un cetro ceremonial en La Capilla del Hombre.
Junto a la casa del pintor creció un árbol de pino, donde también reposan sus cenizas. Esa fue la última morada de Jorge Enrique Adoum. Sus amigos, el presidente Rafael Correa; ministros de Estado, escritores y músicos lo despidieron con la canción Vasija de barro.
Previamente, durante la mañana y tarde con lluvia y sol en Quito, frente a ese árbol se colocó una mesa blanca decorada con flores de colores y las fotografías del maestro.
En unas aparece sonriente, en otras pensativo, con su habano o vodka. Además se exhibió una copia de los escritos originales de la canción Vasija de barro, hecha con los escritores: Jorge Carrera Andrade, Hugo Alemán y Jaime Valencia.
“Su familia quería que se lo recuerde feliz y alegre. No quería que sus honras fúnebres sean tristes”, contó su hija Rosángela Adoum. Por eso, el árbol que cobija las cenizas del escritor fue decorado con atrapasueños (adornos), conchas y caracoles de colores.
Esto “no quita el dolor, pero queremos que sea algo festivo porque él tuvo una vida plena, fue un hombre que recorrió el mundo entero, África, China, Japón, Europa... que conoció a los artistas del siglo XX: Márquez, Cortázar, Carpentier, Rulfo. Tuvo una vida magnífica”, relató su esposa, Nicole Adoum, que lo acompañó desde 1970.
Para su hija Rosángela, su padre deja como legado a más de su obra, la coherencia en todo lo que hacía, pensaba y actuaba. “Él habló de la revolución y fue un revolucionario, apoyó a ciertos políticos hasta el final. Él se dijo escritor y escribió de todo, hasta en la clínica”.
Uno de los principales retos que seguirá su esposa es continuar con la reedición de sus libros. Por ejemplo, se reeditará el título Ciudad sin Ángel, publicado por Siglo XXI, en México, pero ahora será con el nombre real del libro que fue Las caminatas de Euclides.
Pablo Guayasamín, directivo de la Fundación Guayasamín, explicó que el sueño del escritor fue morir junto con su padre y se ha respetado su voluntad. “Ahora pienso que los dos pasarán conversando por mucho tiempo y sin descanso”, expresó el hijo del pintor.
Guayasamín agregó que el país perdió al mejor intelectual de los últimos tiempos.
Hasta La Capilla del Hombre llegaron intelectuales, actrices, músicos, políticos, como Alberto Acosta, quien recordó que junto con Adoum tenían previsto armar un frente de izquierda en el país. También estuvo el maestro Álvaro Manzano, los escritores Pedro Saad y Raúl Pérez Torres, entre otros.
Presidente
El presidente Rafael Correa afirmó ayer que la patria está de luto por la muerte del escritor.
Pesar
“En general, es la patria la que está de luto, porque ha perdido a uno de sus más grandes intelectuales”, declaró Correa en su habitual programa de radio y televisión de los sábados.
Sepelio
El Mandatario acudió a las 17:00 al sepelio en La Capilla del Hombre, un museo ideado por el pintor ecuatoriano Oswaldo Guayasamín, también fallecido, con quien el escritor guardaba una amistad.
Pensamiento
El escritor, identificado con el pensamiento de izquierda, fue, además, en su juventud, secretario particular del poeta chileno Pablo Neruda.