Todo va al corazón
La felicidad es un estado de ánimo positivo y alegre que el ser humano decide alcanzar. Es un objetivo que a nadie se lo dan logrado. Cada uno tiene que luchar, que buscarlo con fe y constancia hasta alcanzarlo.
¿Quieren ser felices? Cada día, al despertar, saluden el nuevo día con amor y alegría, predispongan su espíritu y mente cargándoles de positivismo, de ideas brillantes, libres de lo superfluo, vanidoso y pasajero, que los motiven para enfrentar el nuevo día, sin preocuparse tanto de las molestias y dificultades; de los inconvenientes y problemas que se les presenten en su trabajo o en su hogar; de las limitaciones que van surgiendo cada día a su alrededor. Todo esto tienen que superarlo, que vencerlo para que alcancen la dicha de vivir y puedan ser auténticamente felices.
Continúen su recorrido por el camino de la vida con entusiasmo, con fe en sus capacidades. Disfruten sus logros, pero sin envanecerse por estos y no se amarguen por los que todavía no han podido alcanzar. Mientras haya tiempo, deseos de triunfar y ser felices, hay esperanza, esta solo muere cuando la vida termina.
¿Quieren ser auténticamente felices? … Llenen sus corazones de amor, denlo a manos llenas; practiquen sus valores, libérense de todo sentimiento negativo, díganle adiós al odio, al rencor y a la envidia, al deseo de revancha y desarrollen su capacidad de amar de verdad y perdonar.
Perdonar es amar dos veces, es ser capaces de olvidar los agravios. Es darse a los demás sin esperar nada a cambio, es derrotar al egoísmo, es aprender a vivir la auténtica felicidad.
“Siembren en la memoria de las personas que aman recuerdos tan felices, que impidan que un día puedan olvidarles”.
Fuente: Juan M. Hidalgo Corral,
Consultor Gerencial-Capacitador. Telf. (09) 077-4428, mail: hidaluce@hotmail.com.
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