- JUL. 04, 2009 - Foto - Tiempo Libre - EL UNIVERSO
Remembranzas, intimidades y el deleite de una voz que a pesar del tiempo no da muestras de cambios, fueron los principales ingredientes de una velada junto con Paloma San Basilio, en la presentación de su concierto PSB, que se desarrolló la noche del miércoles en el Teatro Nacional Casa de la Cultura.
Las melodías del saxo y bajo interpretaron Juntos, el primero de 22 temas que cantó, en un recorrido por su amplio repertorio, acumulado en más de tres décadas de carrera.
Paloma se destacó por su elegancia y suaves movimientos en el escenario. En el primer segmento de su show vistió un traje oscuro con el cabello suelto, que permitió en cada interpretación gestualizar la letra de sus canciones, en un intento de hacer partícipes a los cerca de 1.500 asistentes.
Temas como Beso a beso... dulcemente, La hiedra y Por qué me abandonaste fueron parte del viaje imaginario a la nostalgia y el recuerdo de sus seguidores.
“No sé por qué suenan siempre las mismas canciones, parece que uno hiciera un disco con diez temas y nada más”, dijo entre bromas, mientras acercaba al escenario una butaca.
Tras interpretar Yesterday, Imagine y Let it be, la española dijo: “No sé si esto es un concierto o qué es, pero algo es”.
Al final de la gala cantó No llores por mí, Argentina, y ello causó una ovación prolongada del público al que respondió con un beso rápido al pie del escenario. Se despidió con El sueño imposible y un ¡gracias, Quito, hasta siempre!