Partían en motonaves y con el tiempo fueron cambiando de rumbo hacia Playas y Salinas. Estas fotos maravillosas, una verdadera reliquia –entre los años 1910 y 1915–, son un aporte de Enrique Pino Maulme, las que pertenecían a su abuelo Enrique Maulme Barrat.
Con las memorias de Alfredo Wright, quien vivió esta época por el año 1933, nos remontamos a esos días de peripecias, bailes con vitrola y baños de mar con ropa.
“Los vapores zarpaban de Guayaquil los sábados y los miércoles, y tras un largo viaje de alrededor de seis horas –puesto que dependía de las mareas– se llegaba a Posorja. En invierno, las carreteras desaparecían y viajábamos en motonave, unos barcos grandes como el Jambelí y el Bolívar, y otros pequeños como el Guayas. El Olmedo era un barco de río que iba a varios pueblos. Unos eran de motor a leña y tenían hamacas para que uno descanse”, recuerda Alfredo Wright, quien tiene 93 años e iba a Posorja a sus 16, cuando su familia tenía una casa en la zona denominada Pesquería (playa que daba hacia el Morro).