- JUL. 03, 2009 - Foto - País - EL UNIVERSO
Ecuador ha detectado 74 casos de fiebre aftosa, enfermedad que en el 2009 reapareció en la frontera con Colombia para extenderse hacia varias zonas del país, dijo ayer el ministro de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap), Walter Poveda.
El funcionario, quien hace una semana reportó 69 vacunos infectados, sostuvo que los casos se presentaron inicialmente en las provincias de Esmeraldas y Carchi (en el norte ecuatoriano y limítrofe con Colombia), desde donde se propagaron hacia el centro andino y el sur (incluida El Oro, fronteriza con el Perú).
“El problema de la aftosa comenzó hace más de 40 años en Ecuador y no ha habido una articulación, una entidad responsable”, agregó Poveda, al tiempo de decir que se dan cuenta de que “no ha existido una política para enfrentar el problema”.
En enero pasado, Perú suspendió temporalmente la importación de ganado ovino, porcino y bovino de Ecuador.
Mientras, la privada Federación de Ganaderos (Fedegan) de Colombia alertó en junio pasado sobre el peligro que es para ese país la epidemia de fiebre aftosa que se presenta en regiones fronterizas de Ecuador, además de Venezuela.
Ecuador, que prevé vacunar a cuatro millones de reses, planea controlar la fiebre aftosa en el país para el 2012, año en que espera ser declarado libre de esa enfermedad.
Según afirmó el director de Agrocalidad (encargada del control de sanidad animal), Francisco Jácome, siete provincias están en cuarentena por los brotes de aftosa, en las cuales los animales pueden ser movilizados internamente hacia los mataderos.
Sin embargo, en Manabí la situación se ha vuelto crítica. En el cantón Sucre, por ejemplo, el ganadero Eduardo Rodríguez no está de acuerdo con el anuncio del Ministerio de que si los encuentran movilizando ganado desde las provincias declaradas en cuarentena este será sacrificado.
Más datos: Erradicación
Programa
El pasado 25 de junio, el ministro de Agricultura y Ganadería, Walter Poveda, anunció la implementación del programa para erradicar la fiebre aftosa, que incluye campañas de vacunación cada seis meses, investigación y vigilancia epidemiológica, control de movilización, investigación de actividad viral, fortalecimiento de laboratorios y la coordinación institucional con el Ejército y la Policía.