Presidente, antes de preocuparse por Honduras, atienda los miles de problemas en su Ecuador. Le aviso algunos muy vitales que el mandante pueblo ecuatoriano común necesita y le exige que usted cumpla:
Empleo para todos; precios de bienes, productos y servicios al alcance de todos (aquí cada persona pone el precio que le da la gana; vaya a cualquier supermercado, por ejemplo, y notará que todo está muy caro); educación para todos con escuelas, colegios con techos, bancas, libros y profesores; salud para todos con medicinas, médicos y hospitales de alta calidad.
Inés de Maldonado,
Quito