miércoles 01 de julio del 2009 Cartas al Director

La bandera “ya es de todos”

Soy madre de una alumna de séptimo de básica, de una escuela del país. Estoy con absoluto desconcierto por la forma cómo se hacen regir las leyes a “conveniencias”.

Existe el Acuerdo Ministerial Nº 422 para la proclamación de abanderados (hecho por el Ministerio de Educación) que tiene como cláusula totalmente excluyente, que un alumno deberá permanecer consecutivamente cinco años en un establecimiento, y sin importar que no tenga el promedio más alto, para ser merecedor a dignidades que antes eran solo destinadas a los mejores y excelentes estudiantes. En otras palabras, no se premia a la constancia, sacrificio y abnegación, sino solo a la cantidad de años.

Eso es un error. Muchas veces por situación económica no se puede mantener a los hijos en una misma institución y hay que cambiarlos a otra para que continúen su educación. Cada vez los padres tenemos menos capacidad adquisitiva. Mi hija tiene el promedio de su vida estudiantil hasta la fecha, de 19,99 (el mejor de su escuela), pero solo tiene 3 años de los que se considera para el cómputo, en la misma institución (cuarto, quinto y sexto de básica). Siempre ha demostrado entusiasmo,  constancia en sus acciones, responsabilidad con sus deberes estudiantiles. Pero con base al requisito “indispensable”, no puede ser portadora de una distinción que antes eran merecedores efectivamente los mejores estudiantes.

Ahora, si no se cumplen los mencionados cinco años  se vuelve a mirar la escalera descendente de años, y a revisar los promedios de los que han permanecido 4, 3 y hasta 2 años, sin importar que los promedios sean inferiores. Entonces, ¿se está priorizando la excelencia académica o la excelencia de quien ha permanecido más tiempo en una institución?

Ministro de Educación, ha de haber decenas de estudiantes afectados por esta ley. Espero que manifieste el motivo para haberla cambiado de esta forma, y analice que a quien afecta, en verdad, es a los que estudian, que se esmeran y sacrifican por ser mejores.

¡La bandera ya puede ser “de todos”, y no precisamente con mucho esfuerzo!

Emma Pilozo S.,
madre de familia, analista de Sistemas, Guayaquil

Cartas al Director

Otros Columnistas

Ahora en Opinión

Editorial Dictaduras y prensa

Una de las primeras medidas de la nueva dictadura civil-militar en Honduras ha sido la de acallar a los medios de comunicación que no se han mostrado incondicionales con el golpe de Estado.

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.