- JUL. 01, 2009 - Foto - Internacional - EL UNIVERSO
TEGUCIGALPA. Ayer nuevamente fueron reprimidos los simpatizantes del depuesto mandatario hondureño Manuel Zelaya, quien habla de que en su país ya hay 160 heridos.
Manuel Zelaya en su discurso ante la Asamblea de la ONU.
El derrocado presidente hondureño, Manuel Zelaya, dijo ayer ante la Asamblea General de la ONU que el golpe de Estado que lo destituyó fue un atropello que se dio por un “grosero cuerpo militar” y no quedará impune.
Reiteró su intención de volver a Honduras mañana y dijo que lo haría acompañado del secretario general la OEA, el chileno José Miguel Insulza; el presidente de la Asamblea General de la ONU, el nicaragüense Miguel D’Escoto; los presidentes de Argentina, Cristina Fernández; y de Ecuador, Rafael Correa.
Zelaya, quien fue llevado a Costa Rica el domingo pasado por militares hondureños que lo expulsaron de su país, manifestó que él intentará volver como presidente para finalizar su mandato hasta enero del 2010 y que no competirá por el cargo nuevamente”.
Mientras Fernández ya confirmó que acompañará a Zelaya, Correa expresó: “Acabo de hablar con el presidente Zelaya y me ha dicho que lo acompañe. Le he dicho: Mira, reflexiona un poco, llámame en un par de horas. Porque como a mí me ven como el radical de la ALBA (Alianza Bolivariana para las Américas) y a la final no conviene, pero si tú crees que conviene, con todo gusto iré”.
El Mandatario ecuatoriano acotó que tras indicarle eso, Zelaya le reiteró la invitación para que viaje a Tegucigalpa. Sin embargo, puntualizó que si Zelaya le ratifica la invitación “yo con todo gusto estaré allí”.
Antes de partir de Managua, el presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo que “estaremos atentos las próximas horas porque un escenario de agresión contra la delegación que va abriría otro tipo de fuerzas de las cuales tengo que pensar pero no quiero ni hablarlas”.
El designado presidente de Honduras, Roberto Micheletti, dijo que si Zelaya retorna al país será recibido con una orden de captura. La justicia hondureña emitió ayer una orden de arresto en su contra.
El canciller interino de Honduras, Enrique Ortez, dijo que los tribunales ya tienen listo el expediente para deslindar responsabilidades “por la violación de la Constitución, en el narcotráfico, la garantía del crimen organizado, el desvío de multimillonarios recursos”.
La crisis se originó porque Zelaya insistió en efectuar una consulta popular con vistas a una reforma constitucional que, según sus detractores, le abriría el camino a la reelección, pese a que el Parlamento y el Tribunal Supremo la habían declarado ilegal.
Zelaya negó que pretendía reformar la Constitución para permanecer en el poder, el argumento usado por las fuerzas que lo destituyeron. Aseguró que sigue siendo presidente de Honduras y que ejercerá el cargo hasta el 27 de enero.
Minutos antes, la Asamblea General de la ONU condenó el golpe de Estado en Honduras y demandó el retorno inmediato de Zelaya al poder. El organismo mundial aprobó una resolución por aclamación que pide a los 192 estados miembros que no reconozcan otro gobierno que el de Zelaya, quien asistió a la votación, que fue festejada con aplausos de todos los diplomáticos presentes.
Las nuevas autoridades prolongaron el toque de queda hasta el próximo viernes para prevenir eventuales disturbios. El toque de queda imperará desde las 21:00 hasta las 05:00.
Micheletti aseguró quee la situación o está controlada y pidió a los funcionarios públicos volver a sus labores. El Gobierno interino enviará hoy una delegación a Washington para explicar la situación del país.