domingo 28 de junio del 2009 Columnistas

Emilio Palacio epalacio@eluniverso.com

La pelea sigue

Presionado por la indignación de la opinión pública, Rafael Correa anunció el viernes la anulación de todos los contratos del Estado con su hermano; pero como ya es su costumbre, se desdijo al día siguiente –durante su enlace de los sábados– cuando advirtió que a lo mejor no se puede porque “todo lo que hizo mi hermano fue legal”.

¿Por qué entonces afirmo que los ciudadanos ganamos esta batalla si a lo mejor no anulan nada? Porque se obtuvo lo más importante: desenmascarar la verdadera moral de la Revolución Ciudadana ante los ojos de miles de ecuatorianos, que comienzan a descubrir que nos gobiernan nuevos pelucones que se están haciendo más ricos que los otros.

Pero esta no fue la única victoria de la semana. Otra muy importante fue la multa de $ 40 a Teleamazonas, porque Correa lo que quería en realidad era clausurar el canal –con ayuda del bien vestido y bien perfumado Presidente del Conartel– y no pudo. Se lo impidieron los miles de ecuatorianos que expresaron su disgusto, sobre todo los que vencieron el miedo e hicieron plantones en varias ciudades.

Y por último, hay que mencionar la marcha del martes de los maestros en Guayaquil, que desde hace muchísimas décadas no realizaban una manifestación pacífica tan numerosa en esta ciudad, y que mayoritariamente se han negado a participar de esa farsa de Raúl Vallejo que llaman “evaluación”, y que no es sino una trampa para echar maestros a las calles y dejarles sus cargos a los simpatizantes de Alianza PAIS.

Ganar un par de batallas no implica ganar la guerra. Correa todavía es muy fuerte. Aún cuenta con una simpatía mayoritaria en la población y maneja con un dedo todas las instituciones del Estado. Pero los descontentos crecen, su partido se resquebraja y la gente le comienza a perder el miedo. Así que debemos prepararnos para las siguientes batallas.

La primera y más importante será seguir apoyando a los maestros. La inmensa mayoría de mis lectores no están de acuerdo, lo sé. Así es la democracia, tenemos derecho a discrepar incluso entre los que repudiamos  la dictadura. Pero poco a poco la verdad comienza a salir a la luz y no descarto que a partir de mañana se comiencen a escuchar más voces que respalden a los docentes, hasta conseguir que Raúl Vallejo se vaya a su casa, algo que espero ocurra pronto.

Luego viene el compromiso de seguir respaldando a Teleamazonas. No hay cómo bajar la guardia porque Correa tiene la sangre en el ojo con este asunto y no va a cejar hasta que pueda taparle la boca a Jorge Ortiz.

Por último está el 10 de agosto. Ese día, cuando se instale el nuevo ‘Congresillo’, toda la podredumbre de las pugnas internas de Alianza PAIS podría salir a la luz, así que el plan oficial es ganar tiempo para cerrar las fisuras y adquirir nuevos diputados manteles que les den una mayoría de votos que ya no tienen. Por algo Omar Simon dijo el otro día, con todo descaro, que si no se puede instalar el ‘Congresillo’ el 10 de agosto, “pues no se puede…”.

Hay que impedírselo. La opinión pública debe exigir que se proclamen de una vez por todas los resultados finales para que el ‘Congresillo’ se instale el 10 de agosto, como debe de ser.

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