Por eso agradezco sus sugerencias en cuanto a las diferentes recetas que les gustaría servir en sus mesas para compartir con su familia y amigos.
Lo que también agradeceré es su paciencia, porque no siempre puedo escribir lo que me están solicitando. Debo confesar que muchas veces tengo que investigar para lograr una receta que esté a su altura como para publicarla y que sea un éxito en sus casas. Ahora, lo que sí puedo es prometerles que en algún momento los voy a complacer.
Espero su comprensión y paso a complacer a mis lectores que solicitan recetas típicas y suflé de choclo. La única diferencia entre un suflé y un pastel o torta de choclo es que las claras de huevo se baten a punto de nieve y se incorporan con movimientos envolventes a la masa. Eso hace que le entre aire y quede de una textura suavecita. También hace que apenas salga del horno se baje la costra.
Por eso hago este pastel de choclo que es peculiar y muy rico. No se baja al retirarlo del horno y tiene una textura suave. La otra receta es sango de choclo con camarones, ¡buenaza, me encantó!; disfrútenlas.
Pastel de choclo
Ingredientes:
- 4 tazas de granos de choclo crudo
- 6 huevos
- 2 tazas de queso fresco cortado en cuadritos
- ½ taza de azúcar
- 1 ½ cucharaditas de sal
- 3 cucharadas rasas de mantequilla o margarina
- ½ taza de crema de leche
Preparación:
1. Licue primero la mitad de todos los ingredientes hasta lograr una masa uniforme y pásela a un tazón. Proceda de la misma manera con la otra mitad. Una todo bien y verifique el sabor.
2. Engrase un molde pírex mediano y vierta toda la mezcla. Hornee a 300°F o 150°C durante una hora. Sirva inmediatamente salido del horno.
Nota: Rinde 15 a 20 porciones.