“Es interesante llegar a ese momento en la vida en el que puedes decir: Ah, espérense un momento, no tengo que hacer felices a todos los demás”, dice Bullock sonriendo. “Siento como si fuera mi programa de doce pasos. Cuando me despierto, tengo que hacer mi revisión: ¿por qué tengo que preocuparme por lo que siente esta persona cuando no le importa (un comino) cómo me siento yo? Todavía me importa si la gente está bien y se siente bien”, agrega, “pero, si esa persona realmente no me preocupa, ¿por qué molestarse?”.
Son palabras duras pero Bullock (44 años) cree que hay que rebelarse.
Sentada en la habitación de un hotel en West Hollywood, su vestido Alberto Ferretti violeta brillante complementa las flores moradas de las jacarandas fuera de la ventana, Bullock está aquí para hablar sobre su nueva película, The Proposal. Sus admiradores esperan verla en otra comedia romántica, pero ni siquiera quiere calificarla así. “No me gustan las comedias románticas. No son buenas. Nuestra película está basada en el drama y no se hace eso en las comedias románticas”, dice Bullock.
The Proposal trata de una editora de libros muy enérgica, de Nueva York (Bullock), que se enfrenta a que la deporten a Canadá, donde nació. En un esfuerzo por obtener la ciudadanía estadounidense trata de acosar a su intimidado asistente (Ryan Reynolds) para que se case con ella, pero deberá enfrentarse a la malhablada abuela de Andrew (Ryan Reynolds). “La película me recuerda a aquellas de los años 1930 y 1940, que tenían un gran elenco de reparto y paisajes, y se permitía el drama”, dice la actriz. “Para mí lo divertido no es divertido a menos que tenga un elemento de dolor, pena o tristeza”.
“Con frecuencia, las comedias románticas no son ni lo uno ni lo otro”, indica Bullock, “pero un drama serio puede ser ambas. Más aún, mientras que es frecuente que se encasille a las comedias románticas como ‘cintas de mujeres’, muchas comedias orientadas a los hombres dependen de romances fuertes. Se permite que ellos amplíen los límites y escriban muy bien. Es tiempo de que nosotras obtengamos eso”.
Bullock sabe dónde buscar el tipo de escritores que tiene en mente. “Las mujeres de Saturday Night Live”, dice de inmediato. “Tina Fey, Amy Poehler, todas esas actrices y comediantes grandiosas son grandes escritoras. Pueden ser divertidas y poderosas, y han cambiado la forma en la que se percibe a las mujeres que son graciosas”.