Un funcionario de la Defensoría Pública informó días atrás que solo el 5% de las personas que fueron liberadas de prisión por llevar más de un año sin sentencia volvieron a delinquir.
Un criterio parecido utilizó el Presidente de la República para declarar con optimismo que solo el 0,8% de los reos favorecidos con el indulto a quienes transportaron menos de dos kilos de drogas volvieron a prisión, lo que demostraría el éxito de esa medida.
Por lo visto en el Estado se desconoce todavía que las prisiones ecuatorianas son universidades del delito. No se puede confundir porcentajes de detenidos con porcentajes de delincuentes. Si solo un porcentaje pequeño de sospechosos con antecedentes volvieron a prisión, no necesariamente será porque se rehabilitaron; también podría ser porque no los han podido capturar.
Con cálculos así no sorprende que el Ecuador siga perdiendo la lucha contra el crimen.