Si usted es de las personas que se pasa todo el día enviando mensajes de texto por celular o es adicto a los videojuegos en los que tiene que colocar sus pulgares sobre las teclas, debe saber que a largo plazo, si no los cuida, pueden cobrarle factura.
Hoy escribirlos no solo es una forma de comunicación mundial, también se está convirtiendo en un deporte entre los jóvenes que ponen a p rueba sus habilidades para enviarlos con precisión y velocidad. Es así que Samsung organizó en abril pasado, en Panamá, un concurso de texteo, y recientemente, en Guayaquil, el primer concurso nacional Textéalo.
Y como es difícil que alguien deje de enviar mensajes o jugar, es importante que al menos conozca lo que puede sucederles a los pulgares si continúa practicando estas actividades diariamente de manera intensa y sin control.
Según el traumatólogo y ortopedista Juan Carlos Ordóñez Legarda, las articulaciones situadas en la base de cada pulgar pueden manifestar dolor. Se debe a que los tendones se traban por haber sido sometidos a fricción constante y porque la membrana sinovial se ha inflamado.
Pero ¿en qué tiempo se nota el daño en estos dedos? Ordóñez dice que toma alrededor de dos años en los niños, pero en los adultos puede ser antes. Normalmente, los pequeños y los adolescentes no se quejan, aunque podrían sentir dolor, a diferencia de los adultos que lo sienten al mes.
Y si continúan en tales actividades, de manera exagerada, sin darle importancia, con el paso del tiempo los pulgares podrían perder bastante su función, porque sufrirían de artrosis, que es el desgaste del cartílago. Entonces, el dedo se deforma y duele. “No podrá coger un vaso, un jarro pesado o destapar una tapa. Es decir, todo lo que necesita agarrar con fuerza no lo va a poder hacer”, indica el médico.
El traumatólogo Danilo Orellana dice que también puede producirse una enfermedad de los tendones llamada tenosinovitis Dquervain. Es muy común por el uso excesivo de los pulgares, especialmente en las personas que escriben por los celulares y en las amas de casa que exprimen la ropa con estos dedos.
Los niños que usan celulares comienzan a presentar una subluxación de la articulación metatarso falángica del pulgar. Es decir, el dedo se le comienza a salir del lugar. Esto podría suceder después de seis meses de constante tecleo. “Sienten inestabilidad en los pulgares, como si los tuvieran flojos”, asegura Orellana.
Descanso es vital
Si bien mandar mensajes por celular o emplear los pulgares en juegos de videos son actividades que difícilmente van a dejarse a un lado, por ser parte de la vida moderna, lo que se puede hacer es racionalizarlos a solo una hora diaria y dejarlos descansar.
Ahora si el afectado tiene un fondo reumático y las articulaciones de sus pulgares están muy inflamadas, para lograr el efecto contrario se les debe colocar una funda con hielo y cambiarla cada 20 minutos. Lo helado hará que la articulación no se dañe y deje de estar roja por dentro.
En algunos casos, agrega Ordóñez, simplemente el no realizar las actividades que causan dolor e inflamación puede aliviar los síntomas. Pero cuando son severos o no mejoran, la cirugía puede estar recomendada.
Orellana dice que sirve para liberar el tendón en algunos casos y evitar el dolor en la articulación. La fisioterapia con ultrasonido o electrodos también ayuda a la movilidad y a disminuir el malestar.
Cuando las articulaciones están inflamadas, los antiinflamatorios lo único que hacen es quitar el dolor que se siente alrededor de estas, pero no las desinflama por dentro porque no tienen sangre. Lo que mantiene viva a una articulación es la membrana sinovial, que está formada por agua y ácido hialurónico. Y cuando se enferma, se lo repone con uno más pesado para tratar de imitarlo, así el ácido comienza a fabricarse poco a poco. Pero solo se pone en caso de artrosis.
Ordóñez también recomienda alejarse de los artefactos inalámbricos, porque las señales de radiofrecuencia producen dolor y así como afecta al cerebro, también al pulgar.
Incluso la oftalmóloga Ana María Borja dice que la dependencia al celular hace que duerman con el aparato y al llegar un mensaje nocturno abren los ojos sin la debida iluminación y posición correcta. Esto causa un esfuerzo visual alto que lleva a una resequedad ocular por mala lubricación, y si además tienen problemas visuales, se agudizan. (S.M. de C.)