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Edición del DOMINGO 21 de Junio del 2009 EL UNIVERSO inicio e-mail
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Jamie Foxx, en otro cantar
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Texto: Cindy Pearlman (Hollywood Watch)

Protagoniza, junto con Robert Downey Jr., The Soloist, la historia de un prodigio de la música que se volvió esquizofrénico y terminó como mendigo.

“No sé si  tengo un lado oscuro. Francamente, soy una persona muy feliz. Estoy feliz prácticamente todos los días. Ni siquiera me deprimo. Si no me siento saludable y feliz al 100%, no soy yo mismo. Quizá tenga un día malo al año. De otro modo, ¿qué caso tiene? En verdad soy una persona optimista”, comenta Jamie Foxx.

El personaje interpretado por este actor de 41 años y ganador de un Oscar en su más reciente película, The Soloist, ve el mundo en forma totalmente diferente. Está basada en la vida de Nathaniel Ayers (Foxx), prodigio de la música clásica que se volvió esquizofrénico en su segundo año en la prestigiosa Escuela Juilliard y terminó desamparado en las calles de Los Ángeles. Es así como lo encuentra el periodista Steve López (Robert Downey Jr.), que trata de ayudarlo a encontrar un camino de vuelta a su talento y a una vida mejor.

“Me puse muy sentimental cuando leí el libreto. Es un excelente ejemplo de transformación, uno de los mejores que haya leído en toda mi carrera. Lo primero que pensé al leerlo fue que el hombre que interpreto en la película podría ser el que vemos en la calle. Podría ser cualquiera de las muchas personas sin hogar, con las que nos cruzamos todos los días sin dedicarles ningún pensamiento”, afirma el actor.

“¿Alguna vez se ha preguntado cómo fue que esas personas acabaron en la calle?, ¿cómo era su vida antes de que llegaran a eso? La película es, entre otras cosas, un testimonio del poder perdurable del arte. El reportero escucha una música maravillosa que sale de un violín que tiene solo dos cuerdas”, explica Foxx. “Eso es todo lo que tiene en su haber este hombre desamparado. El reportero ve al hombre que está tocando y termina escribiendo un reportaje sobre él. Después de eso, vemos que los dos crean un vínculo intenso y cada uno cambia la vida del otro”.

Esto no quiere decir que todo termina con un clásico final feliz tipo Hollywood. Las historias basadas en la vida real rara vez son tan pulcras.

“Me gustó que no hubiera un final muy fácil en el que el reportero salva al desamparado y este se vuelve una multimillonaria estrella de la música. El filme es más profundo que la simple idea de que podemos llegar y rescatar a alguien. Hay reveses y decepciones. Es precisamente como la vida real. No hay respuestas fáciles. Se trata de ir teniendo pequeñas victorias”, señala Foxx.

El mundo musical de Ayers no fue nada nuevo para Foxx, que de chico estudió para pianista de concierto en Texas. Obtuvo su premio de la Academia al Mejor Actor por su interpretación de Ray Charles en Ray (2004), tocando él mismo el piano en la película y ha tenido varios éxitos musicales.

Sin embargo,  para The Soloist, él tuvo que aprender a tocar violín y violonchelo, que están muy lejos del piano. Estudió con el violonchelista de la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles, Ben Hong, que además es amigo de Ayers. “Aprender a tocar violín y violonchelo fue fácil y fue difícil. Me encanta la música, así que esa fue la parte fascinante. La parte difícil fue dar la impresión de que realmente estoy dotado para esos instrumentos en particular. Pero sabía que tenía que practicar. La música tenía que salirme del corazón”, comenta Foxx.

El actor también investigó el fenómeno de los seres sin hogar, proceso en el que aprendió algunas cosas inesperadas. “Por ejemplo, el hombre al que interpreto limpiaba el lugar donde fuera a dormir en la noche. Lo limpiaba hasta donde pudiera verlo. Ponía atención a todos los detalles de sus alrededores, aunque fuera un callejón o detrás de un edificio. No podía haber basura en su entorno”.

También abundó en el padecimiento mental llamado esquizofrenia o trastorno bipolar. “Tuve que sumergirme en la mente esquizofrénica a fin de comprender la jornada de este hombre. Él tenía  muchos pensamientos que le cruzaban por la mente. Cuando mi personaje interpreta música, apaga las voces que trae en la cabeza. Realmente es notable que él haya descubierto por sí mismo esta forma de hacer frente a su problema que es una solución tan positiva”, relata Foxx.

Mucha gente tiene que vérselas con las voces en la cabeza, agrega, pero por lo general las controla. Los esquizofrénicos no pueden controlarlas. “Ahora mismo, usted tiene una voz en la cabeza que le está diciendo que debe regresar a casa inmediatamente después de esta plática y limpiarla o preparar la cena. Es la voz que nos dice que quizá dejamos encendida la estufa al salir de la casa en la mañana. Ahora imagínese traer doce voces en la cabeza al mismo tiempo”, explica.

A pesar de su título, The Soloist (El solista) en realidad es una obra de dos, en la que Foxx y Downey comparten numerosas escenas, y el personaje de Downey ancla los vuelos surrealistas del personaje de Foxx. “Estaba admirado trabajando con Robert Downey Jr. Él es del tipo de actores que me inspiran, pues lo observo hacer sus cosas y hace que yo mismo quiera superarme. Lo mismo sucedió en la película The Kingdom (2007), en la que hice escenas con Chris Cooper. Yo sabía que estaba en buena compañía y que tendría que aportar lo mejor de mí”.

Que haya ganado el Oscar por una interpretación dramática no significa que el drama sea la especialidad de Foxx, ni que vaya a serlo. “Sigo queriendo hacer de todo en la pantalla grande. Quiero hacer películas de acción y  películas divertidas. También quiero hacer grandes dramas. Realmente creo que hay que combinar todo. No puedo ser el hombre que solo hace dramas serios porque ya ganó un Oscar”.

De todos modos, advierte, sus prioridades no se centran en la pantalla grande, sino más bien en Corrine, su hija de 13 años. “Para mí, lo más importante en la vida es ser un buen padre. Cuando nació mi hija  empecé a ver las cosas de otro modo, pues ahora ella estaba en este mundo. Cuando solo era yo, quizá no le ponía mucha atención al mundo en general. Ahora pongo atención a todo, pues mi hija tendrá que lidiar con estas circunstancias”, concluye Foxx.


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