Cementerio de las Conceptas
Hoy funciona como un singular auditorio con capacidad para acoger un centenar de personas sentadas en eventos culturales, como presentaciones de libros, conferencias, cenas y demás reuniones.
“Es un sitio especialísimo muy solicitado”, señala Clara Jaramillo, directora del Museo del Monasterio de las Conceptas, sobre este salón cuya apariencia exhibe abiertamente su antiguo propósito: servir
de cementerio para las religiosas que han ocupado este complejo de edificios que compone el Monasterio desde los inicios del siglo XIX.
Actualmente hay 23 religiosas y 12 postulantes que residen en el área del claustro, mientras que la zona del museo, que antes funcionaba como el hospital del Monasterio, fue restaurada entre 1983 y 1986 por un equipo de profesionales liderado por Hernán Crespo Toral, director del área cultural del Banco Central, fallecido hace aproximadamente un año.
En este salón se muestran los 49 nichos encajados en los gruesos muros de adobe de dos metros y medio de ancho, dentro de los cuales encierran un espacio sencillo pero con una ventilación extraordinaria y un encanto arquitectónico muy llamativo.
El antiguo cementerio es solo una parte de este museo de arte religioso que busca ser un lugar “representativo de Cuenca, que muestra la identidad de la ciudad y de sus tradiciones como la confitería, los bordados, los jardines, huertas y patios interiores”, dice Jaramillo, “siempre he dicho que Cuenca no es una ciudad monumental, sino una urbe de encantos interiores”.
Contacto: Museo del Monasterio de las Conceptas, Hermano Miguel 633 entre Juan Jaramillo y Presidente Córdoba; ingreso: $ 2,50. Teléfono: (07) 283-0625.
Cripta de la Catedral Vieja
La iglesia El Sagrario, llamada comúnmente Catedral Vieja, es uno de los monumentos más importantes de la capital azuaya. Se construyó apenas diez años después de la fundación española de la ciudad, a mediados del siglo 16. Para levantar el edificio el Cabildo reunió fondos y dirigió los trabajos, para los cuales se utilizaron en sus cimientos piedras labradas traídas de las ruinas de la ciudad inca de Tomebamba.
Desde 1981 no hay ceremonias de culto en la iglesia, la cual fue restaurada entre 1999 y el 2005 para devolverle su majestuosidad, señala el arquitecto Gustavo Lloret, quien estuvo a cargo de ese proceso contratado por la Alcaldía local y la Curia, gracias a un convenio con la Agencia de Cooperación Española. Por ello, el sitio hoy funciona como un museo turístico.
Entre las áreas restauradas se incluyeron las criptas subterráneas ocupadas por los restos de personas de clases sociales acomodadas que contrataban un espacio dentro de ese sitio sagrado. Se ubicaban en pequeños cofres donde se ponían los restos obtenidos por los parientes luego de la exhumación del cuerpo, que antes seguramente descansaba en un ataúd, explica Lloret sobre este espacio interior ubicado al costado izquierdo de la iglesia, al cual se accede por una puerta en el piso.
Allí se encontró también un foso donde estaban osamentas de varias personas. “Primero aparecieron unos cráneos y luego los restos de diversas partes humanas; parece que antes había una acumulación de cuerpos”, indica el experto, quien agrega que los religiosos eran enterrados en otra cripta ubicada frente al altar principal.
Contacto: Museo de la Catedral Vieja, calle Luis Cordero y Sucre (Parque Calderón). Ingreso: $ 2. Telf.: (07) 283-4636. Información turística: (07) 282-1035