 |
| ::::::::: M E N Ú :::::::::: |
 |
|
| |
|
|
 |
| Diseños mundialistas, con apoyo ecuatoriano |
|
|
|
|
 |
| Imagen en 3D del estadio Olímpico de Londres, diseñado por la compañía HOK Sports, hoy llamada Populous. | | |
| Texto: Gabriela Jiménez
Los estadios para el equipo francés Olympique Lyonnais y para el AEK Atenas son dos de las obras más reconocidas del arquitecto ecuatoriano Eduardo Macintosh.
Su mente creativa y su preparación académica constante lo han llevado a ‘codearse’ con las élites del diseño arquitectónico del mundo.
Sí, es guayaquileño. Apenas obtuvo el título de arquitecto en el 2003 en la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, tomó sus maletas y se enroló en la Escuela de Verano de la Architectural Association (Asociación de Arquitectura) de Londres para continuar su educación.
Después de sus estudios retornó a la ciudad y trabajó en la compañía Viteri Arquitectos, con la que desarrolló proyectos como el Complejo Deportivo El Nacional, el Club Deportivo Espoli, entre otros. También realizó el conjunto ecoturístico La Mesón del Quijote, cabañas hechas únicamente con caña guadúa.
Su interés por el diseño lo llevó a preparar maletas otra vez. Mientras terminaba el proyecto ecoturístico obtuvo la beca Fulbright y fue aceptado en la Universidad de Columbia, Nueva York, para realizar una maestría en Diseño Arquitectónico Avanzado.
“En promedio se trabajan 18 o 20 horas diarias los siete días de la semana por un año. Sin vacaciones. Esta inmersión total en los estudios es terrible para la salud, pero es la única forma en la que uno puede llegar a cuestionar las normas preestablecidas y se logra ver las posibilidades que yacen más allá de lo convencional”, asegura.
Entre sus destacados profesores conoció a quien califica como su mentor, Sir Peter Cook, uno de los fundadores de la agrupación Archigram, la cual se consagró en los años sesenta con obras como el Banco de Hong Kong y el Museo Pompidou de Lord Foster y Renzo Piano.
Actualmente, Sir Peter pertenece al grupo HOK Sport Architecture, hoy llamado Populous, encargado del diseño del estadio olímpico para Londres 2012. Por primera vez en la historia un estadio olímpico es diseñado para albergar 80.000 espectadores durante los juegos y luego se transformará en un escenario más adecuado con capacidad para 20.000 ocupantes, optimizando así recursos y dando un ejemplo de sostenibilidad sin precedentes, en cuanto al manejo de escenarios con esa magnitud.
Durante el semestre, bajo la tutela de Cook, obtuvo el primer lugar en el Concurso Internacional de Arquitectura Evolo Housing 2007. El diseño se basó en la revitalización del muelle de Coney Island por medio de estructuras móviles que cambian de uso a través del año bajo las presiones económicas del mercado.
También ganó una mención de honor en el Evolo Skyscraper 2007, por un análisis de por qué los rascacielos tienen la misma tipología y búsqueda por encontrar una alternativa a los sistemas mecánicos de circulación vertical. En lugar de usar elevadores, propuso unidades mecánicas de desplazamiento en el exterior, así podría crecer de forma orgánica aprovechando nichos o espacio en el tejido urbano.
En el 2007, Sir Peter le propuso incorporarse a Populous y desde entonces ha formado parte del grupo de diseño de la compañía, siendo uno de los responsables de dos de sus obras más importantes.
Las características de sus trabajos se destacan. El techo del estadio Olympique Lyonnais será una de las más grandes estructuras de Europa, con un valor cercano a los 250 millones de euros.
Mientras, el estadio AEK Atenas incluye más de 100.000 m² de áreas comerciales.
Sumado a su trabajo también es profesor de diseño y dirigente de cursos de tesis en la Universidad de Birmingham. Su contacto con el ámbito académico lo llevaron a realizar una investigación sobre el efecto reduccionista que el ciberespacio ejerce sobre la arquitectura. Ganó además una mención de honor en el concurso Galería Flotante Adaptable para Londres, por ella logró exponer su obra y dar una charla en la Architectural Association de Londres.
“Hoy podría trabajar cómodamente siete horas al día como el resto de mis colegas y lograr un resultado aceptable. Pero aun así, prefiero trabajar diez horas y lograr un proyecto espectacular, ya que son esas tres horas extras diarias las que hacen la diferencia entre algo cotidiano y algo excelente. Lo que busco, como satisfacción personal, es que un usuario, al experimentar uno de nuestros proyectos en un día cualquiera, se detenga y piense: ‘¿Qué es lo que me quiere decir la persona que diseñó este edificio?’. Ahí el arquitecto logra despertar al usuario de la cotidianidad y siembra en él la semilla de la curiosidad, que puede llevarlo a cuestionarse sobre temas externos de la arquitectura”, cuenta Macintosh cuando sobre la pasión que siente hacia su profesión.
En abril pasado realizó la exposición Future City en la Galería D3 de Nueva York, donde explora la relación entre el mundo virtual y la arquitectura, y dice haber recibido buenas críticas. “Si tuviera que definir mi tendencia, esta estaría enfocada a la búsqueda del comentario social que influya en la forma de pensar del usuario en cuanto a lo político y filosófico”, explica el arquitecto de 30 años que vislumbra su futuro desde dos frentes, el profesional y el académico.
| |